Archivo 01: Cuarto Cerrado (01/15)

En el extremo del campus de la Universidad, hay un bosque.

Puesto que el campus había sido construido en una colina, no era extraño.

En lo profundo de ese bosque, hay un edificio de un piso hecho de concreto.

Nadie sabe para qué había sido construido.

Ahora, es sólo un edificio abandonado.

Ya que estaba en lo profundo del bosque, muchos estudiantes no notaban que estaba allí en absoluto, así que vivían una vida estudiantil normal.

Durante mucho tiempo ha habido rumores de que aparecen fantasmas en ese edificio abandonado.

Alguien afirmó haber visto una figura cerca del edificio abandonado, pero la figura repentinamente desapareció cuando empezaron a perseguirla. Otra persona dijo que había oído un lastimoso grito diciendo «Sálvenme, sálvenme» cuando pasaron cerca del edificio abandonado. Alguien dijo que no era «Sálvenme», que era una maldición: «Te mataré».

Había más rumores acerca de este edificio abandonado.

En la parte posterior del edificio, había un cuarto cerrado detrás de una puerta de hierro.

Nadie sabe lo que hay en su interior. Y la razón era porque nadie que lo haya visto regresa–

Debido al fuerte y árido viento, todas las nubes se habían ido flotando antes del mediodía.

Fácilmente se podía ver la pálida luna.

Había luna llena–

Alguien dijo una vez que la luz de la luna absorbe el ruido. La noche estaba tan tranquila que esa tontería parecía razonable.

Miki, Kazuhiko y Yuuichi habían estado bebiendo en un bar cuando perdieron el último tren. Ahora, ellos estaban pensando en una manera de pasar el tiempo antes de la llegada del primer tren.

Entonces, surgió el tema sobre el rumor que estaba siendo esparcido a través del campus.

Los tres conocían el rumor, pero ninguno de ellos lo había comprobado.

«Vamos a ver si ese rumor es cierto», dijo Miki.

Kazuhiko y Yuuichi estuvieron de acuerdo con la sugerencia de Miki. Terminaron entrando furtivamente en la Universidad por la noche.

Subieron por la cerca de metálica, pasaron por la parte de atrás del edificio de la escuela y entraron en el bosque.

Avanzaron a través de las ramas en un intransitado camino.

Se sentía como una pequeña aventura.

El camino era mucho más difícil de transitar de lo que Miki había imaginado.

Cuando llegaron a la construcción abandonada, ella estaba cubierta en sudor y estando sobria. Miki había perdido la energía que tenía en un inicio y empezaba a lamentar su decisión.

El edificio tenía una planta con un techo plano que fue construido con concreto. Se sentía frío– En lugar de un edificio, era más como una masa de hormigón que había sido dejada allí.

«Ya que hemos recorrido todo el camino, vamos a tomar una foto para conmemorar esto», dijo Yuuichi.

Kazuhiko agarró primero la cámara y tomó una foto con el edificio abandonado de fondo. La pálida luz del flash hizo que la sombra de Yuuichi apareciera en la oscura pared del edificio abandonado.

A continuación, Yuuichi tomó la cámara. Kazuhiko y Miki estaban parados uno al lado de otro y se voltearon hacia él con una sonrisa.

El flash fue encendido de nuevo.

*¡Sonido metálico!*.

Era el sonido del metal golpeando metal.

Los hombros de Miki se sacudieron por la sorpresa.

«¿Escucharon eso de ahora?».

Miki miraba a los alrededores. Kazuhiko y Yuuichi contenían su respiración mientras miraban a su alrededor y escucharon.

*Crujido*.

Todos escucharon el sonido de las ramas siendo sacudidas por el viento.

«No se oye nada».

Yuuichi puso su mano en su oreja.

«¿Qué? ¿Fuiste tú quien sugirió esto, pero ahora tienes miedo?», dijo Kazuhiko con tranquilidad.

Miki fulminó con la mirada a Kazuhiko.

«No tengo miedo».

Miki caminó hacia la entrada y probó la perilla de la oxidada puerta de hierro.

A continuación, Kazuhiko probó la perilla, pero todavía no se abría.

«Para momentos como estos, ¡Tada!».

Yuuichi tomó un delgado gancho de metal del bolsillo de su pantalón.

«¿Qué es eso?», preguntó Kazuhiko.

«Bueno, sólo debes mirar. Ah, Kazu, dame algo de luz con tu encendedor».

Kazuhiko encendió su encendedor como le pidieron y lo acercó a la perilla de la puerta. Yuuichi estaba parado delante de la puerta, se arrodilló y coloco la herramienta de metal que había sacado anteriormente en la cerradura.

«¿Qué estás haciendo?».

«Ahora, ahora».

Después de unos minutos Yuuichi comenzó un enfrentamiento con la perilla de la puerta, se levantó y la giró.

*Chirrido*.

Era el sonido del metal raspándose contra el metal cuando la puerta se abrió.

«¡Eres increíble!», dijo Kazuhiko, sonando impresionado.

«Cualquiera puede hacerlo con las herramientas adecuadas».

Yuuichi frotó su nariz, parecía orgulloso.

«¿Dónde se consiguen cosas como esas?».

«En línea. Te daré la URL más tarde así que puedes echarle un vistazo».

Kazuhiko y Yuuichi entraron sin dudarlo.

Ya que Miki no quería quedarse sola, ella rápidamente los siguió.

El helado viento del exterior sopló hacía adentro, levantando el polvo que se había reunido en el piso. El edificio era cálido en comparación a cómo se sentía afuera, pero estaba tan oscuro que era difícil ver sus dedos.

Kazuhiko encendió su encendedor, pero la pequeña llama, no era de mucha utilidad por lo que no podían ver el interior del edificio.

Por un momento, una pálida luz destelló e iluminó el cuarto.

Miki saltó en sorpresa a esa luz. Yuuichi sonrió cuando vio cuan asustada estaba Miki. Yuuichi había usado el flash de la cámara.

«Me voy a casa», dijo Miki.

«¿Qué? ¿Tienes miedo?», dijeron Kazuhiko y Yuuichi al mismo tiempo.

«P-pero siento como si alguien me estuviera mirando».

Miki se aferró al brazo de Kazuhiko, como si se tratara de ocultar.

Por un momento, los tres miraron a su alrededor en la oscuridad. No había nada allí excepto la completa oscuridad que cubría el cuarto.

«Está bien. No hay nada de qué preocuparse».

Después de que Kazuhiko le dijo eso a Miki, empezó a caminar lentamente apoyándose de las paredes.

«Hey, protégeme».

Miki tiró del brazo de Kazuhiko.

«Claro, déjamelo a mí».

Kazuhiko casualmente le daba palmaditas a Miki en el hombro y entonces otra vez comenzó a caminar.

Ellos cruzaron el cuarto por la puerta y bajaron por el corredor.

El corredor era lo suficientemente estrecho para que la gente golpee sus hombros. En ambos lados había puertas espaciadas uniformemente con ventanas. Detrás de esas puertas habían cuartos del tamaño de cuatro tatamis.

En cada cuarto había una cama y nada más.

Los tres caminaron a lo largo de las paredes del cuarto cerrado en cuestión.

El cuarto que estaba al final del corredor.

Era un cuarto increíblemente espeluznante

. La puerta de metal parecía pesada, claramente diferente de los otros cuartos. Había una ventana de observación con barrotes de hierro. Además de la cerradura normal, el Picaporte estaba atado con cadenas a la tubería que subía por la pared y un candado con combinación.

«No puedo abrir esto», se quejó Yuuichi.

«¿Qué hay adentro?», Kazuhiko se asomó en la habitación a través de la ventana.

«¿Puedes ver algo?».

«Nada. No logró distinguir nada en la oscuridad».

En el momento que Kazuhiko se rindió–

*Crujido*.

Algo se movió en la oscuridad. En la esquina del cuarto, donde las sombras eran más oscuras.

¿Qué había ahí? Kazuhiko lo contempló.

¡Ojos!.

Los ojos de Kazuhiko se encontraron con los ojos de lo que está en la oscuridad.

Los ojos en la oscuridad eran inusualmente vívidos. Ojos blancos, nublados. Los vasos sanguíneos se mostraban. Ojos que estaban llenos de odio que parecía se tragaría todo–

Kazuhiko gritó y saltó hacia atrás, cayendo sobre su espalda.

«¿Qué sucedió? ¿Hay algo allí?».

Cuando Miki lo llamó, Kazuhiko abrió y cerró su boca por el miedo, pero su respiración era irregular y no podía hablar.

Sólo estaba el sonido de su rasposa garganta.

Kazuhiko logró levantarse con ayuda de Yuuichi.

«¿Viste algo?», Preguntó Yuuichi.

Kazuhiko miró a la puerta.

Yuuichi también miró.

Al siguiente momento, Kazuhiko y Yuuichi perdieron sus palabras.

De la brecha existente entre los barrotes de la ventana, una mano tan pálida que no parecía la de una persona viva, salió y de repente agarró el hombro de Miki que estaba de espalda a la puerta.

Miki se quedó sin aliento.

Kazuhiko y Yuuichi estaban frente a ella.

Entonces ¿Quién es la persona que está agarrando su hombro?.

Ella no tenía el coraje para darse la vuelta y comprobar. La sangre abandonaba la cara de Miki.

Perdió toda su fuerza– incluso no pudo gritar.

Miki extendió su temblorosa mano para pedirle ayuda a Kazuhiko y Yuuichi. Sin embargo, Kazuhiko y Yuuichi no se podían mover por el miedo.

«…Por favor… Sálvenme…».

Miki habló en un tonó de voz ronco. Yuuichi acercó su mano hacia Miki para intentar separar a Miki de la puerta.

En ese momento.

Aquellos ojos miraron otra vez hacia fuera por la brecha entre los barrotes.

«¡¡Aaaah!!».

Las cabezas de Kazuhiko y Yuuichi ambas quedaron en blanco. Gritaron y huyeron sin mirar detrás de ellos.

«¡¡Esperen, no me dejen atrás!!».

El amargo grito de Miki no salió de su boca.

Esto era sólo el comienzo del caso–

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