Archivo 01: Cuarto Cerrado (05/15)

Terminó la lectura de la mañana de Haruka, y fue al lugar secreto de Yakumo después del mediodía, como lo había prometido.

Aunque era después del mediodía, Yakumo parecía tan somnoliento como siempre.

«Buenos días», dijo Haruka, sentándose en la silla enfrente de Yakumo.

«¿Y?».

Yakumo sacó el tema a la mano con un disgustado tono.

Haruka le explicó a Yakumo que ella había llamado al móvil de Kazuhiko varias veces, pero parecía que la batería se había acabado, y que no había podido comunicarse con él.

Ella le había pedido a los conocidos de Kazuhiko que conocía, pero nadie sabía dónde estaba.

Él había estado desaparecido desde el incidente–

«Vamos a poner las cosas en orden», dijo Yakumo, dejando salir un gran bostezo.

«Dime una vez más en detalle sobre la prueba de coraje».

«¿Poner las cosas en orden?».

Haruka buscó en sus memorias, como Yakumo sugirió y comenzó a explicar cómo habían ido los tres a una prueba de coraje.

Hay una serie de puntos cuando preguntaba, pero Haruka no podía responder.

Ella solo decía la historia que había escuchado de Yuuichi con la mayor exactitud que pudo. Ella no había estado en la escena.

Aunque quería confirmar, Yuuichi ya estaba muerto.

Cuando Haruka terminó de hablar, Yakumo pasó una mano por su desordenado cabello y cruzó sus brazos.

«¿Qué vas a hacer ahora?», Haruka le preguntó, sabiendo que él se enojaría con ella.

«Cierto. Primero, ¿Quién es el espíritu que posee a tu amiga? Voy a examinar eso».

«¿Tienes alguna idea?».

«Si preguntas si lo hago, ¿Supongo que lo hago?».

«Siempre eres tan vago».

«El mundo está lleno de cosas vagas».

Yakumo se puso de pie.

* * *

Haruka fue traída por Yakumo a la sala de referencias en el edificio A.

Ella había venido antes a esta sala varias veces.

Era una habitación de paredes blancas de unos cincuenta Tsubo [1] de tamaño, alineada con gabinetes móviles que suben hasta el techo.

El registro de estudiantes y los materiales de las clases se guardan aquí.

«¿Qué vas a buscar aquí?».

«Creo que el espíritu que posee a tu amiga era un estudiante de esta escuela».

«No vas a mirar todo aquí, ¿O sí?».

«Estoy pensando en eso», afirmó Yakumo con total naturalidad

Buscar desde el principio sería–

«¿Cuántos estudiantes crees que se han inscrito en esta escuela? Permanecerás aquí hasta que seas un anciano».

Haruka se sentó delante del escritorio de tres computadoras en la parte trasera de la sala y clickeo el ratón.

Quitó el protector de pantalla y mostró una pantalla solicitando una contraseña.

«Buscar con la computadora es genial, pero ¿Qué harás acerca de la contraseña?».

Yakumo cruzó sus brazos y resopló.

«Aquí organizaron los datos el año pasado. Ya que no tenían suficientes manos, algunos estudiantes lo hicieron a tiempo parcial».

«Y tú fuiste uno de ellos».

«Sí».

«¿Crees que la contraseña no ha cambiado desde entonces?».

Tenía sentido.

Pero es mejor que no tratar. La contraseña entonces era la fecha de la Fundación de la escuela en números.

Ella puso números con el teclado numérico y clickeo en la tecla enter.

El monitor mostró la siguiente pantalla. Ella se sentía algo triunfal.

«Qué terrible seguridad», dijo Yakumo suspirando.

«Aunque investigar todos esos documentos habría sido terrible», dijo Haruka con el rencor que había cosechado hasta ahora.

Por una vez, Yakumo no dijo nada de regreso. Aunque él actuaba tranquilo, en su interior no era así.

Haruka clickeo en el archivo con el registro de los estudiantes. Una pantalla con el listado de nombres, direcciones, fechas de nacimiento, informaciones de contacto y departamentos escolares se mostró.

«¿También hay fotos?», dijo Yakumo, expresando su asombro mientras miraba la pantalla.

«Sólo los últimos diez años».

«Es suficiente».

«¿Así que a quién buscas?».

«El nombre: Yuri. El Kanji no lo sé».

Haruka escribió Yuri en la tabla de furigana y buscó. Había casi 200 resultados.

«Esto será difícil. ¿No tienes otra información?».

«Son mujeres».

«Eso lo sé».

«Ella tiene un lunar debajo de su ojo».

«No puedo buscar con eso».

Ahí, se detuvo la conversación.

De repente se habían atascado. Haruka pensaba sobre eso, pero ella no podía llegar a nada.

Yakumo pasó una mano por su cabello por la irritación, pero de repente miró hacia arriba.

«Las ausencias. O retiros. ¿Puedes buscar con esos parámetros?».

Tenía razón. Reduciría el número drásticamente.

«Probablemente pueda hacerlo».

Haruka buscó otra vez y encontró a tres personas.

«¡Es ella!», exclamó Yakumo al ver la foto de la segunda mujer.

Shinohara Yuri. De la Facultad artes y Humanidades, Departamento de inglés. Ausente.

Ella tiene el pelo largo que atado en la espalda con gafas que parecían fuertes. Como Yakumo había dicho, había un lunar debajo de su ojo.

En general, se veía sensible.

Yo–

«Conozco a esta persona», dijo Haruka, mirando a Yakumo que estaba de pie junto a ella.

«¿Una amiga?».

«Estábamos en el mismo Seminario en primer año. No he hablado con ella directamente, pero la he visto varias veces. Al final del mes pasado, de repente dejó de venir a la escuela».

«¿Cuál es el motivo de su ausencia?».

«No lo sé… Pero parece que ella ha desaparecido. Sus padres le pidieron a la policía que la buscaran– hubo algunos problemas».

«¿Desaparecido, eh?», dijo Yakumo, frotándose su afilada nariz.

Era demasiado para que esto sea sólo una coincidencia.

«¡Es correcto! ¡El profesor Takaoka sabrá algo!», Haruka dijo rápidamente, incapaz de ocultar su emoción.

Sin embargo, Yakumo era la imagen de la calma. Puso su dedo índice en su oído pensando que era ruidosa.

«Habla tranquilamente. ¿Y quién es el profesor Takaoka?».

«¿Lo olvidaste? Lo conociste ayer en la estación ¿Verdad? Ese es el profesor Takaoka. Estuvo a cargo de nuestro seminario».

«Eso no es de mucha ayuda», dijo Yakumo bostezando.

«Eres negativo sobre todos».

«¿Crees en alguien?».

«Cualquiera aparte de ti».

«Es un honor».

Yakumo no parecía preocuparse por el desplanté de Haruka. Sacó un teléfono móvil del bolsillo y empezó a hacer una llamada.

«Ah, ¿Gotou-san? Hay algo que gustaría pedirte…».

Yakumo comenzó a hablar– parecía que la llamada había conectado.

Aunque Haruka no podía escuchar la voz de la persona al otro lado de la línea, ella podría conseguir la esencia de la conversación. Yakumo quería que la otra persona investigara todo sobre Shinohara Yuri.

Yakumo hizo su petición y luego colgó.

«¿Quién fue justo ahora?», Haruka preguntó, incapaz de pensar en alguien que podría responder a una solicitud de búsqueda.

«Un conocido».

«¿Esa persona sabe acerca de noticias sobre personas desaparecidas?».

«No lo llamaría si no hay posibilidades».

Eso tenía sentido, pero ¿Qué tipo de conocido podría ser si una llamada era suficiente para que buscara a una persona desaparecida?.

Mientras Haruka estaba pensando, Yakumo abrió la puerta y se fue.

«¿Otra vez?».

Él realmente hace lo que él quiere. Aunque Haruka estaba harta, ella fue por Yakumo y salió de la habitación.

«Haruka-kun».

Así cuando ella salió de la habitación referencias, alguien la llamó.

Cuando se dio vuelta, vio a Takaoka caminando hacia ella– la persona de la que habían estado hablando.

«Profesor–».

Por un momento, Haruka no estaba segura de si ella debía perseguir a Yakumo, pero al final, se quedó ahí y esperó a que Takaoka llegue hasta ella.

«Ayer debió haber sido difícil para ti».

«No, no– debió haberlo sido más para usted, profesor».

Takaoka claramente se había desgastado ayer. Tenía sentido– su propio estudiante había muerto.

Por el contrario, Haruka no sabe qué hacer si él le sonríe.

«Eso no es cierto. Aunque por supuesto no estoy bien».

La expresión de Takaoka se ablandó, pero eso dolía aún más.

«De todos modos, no puedes sobre exigirte a ti misma en un momento como éste».

«También va para ti, profesor–».

«Tienes razón», dijo Takaoka con una irónica sonrisa, y entonces él caminó lejos de Haruka.

«D-discúlpeme, profesor».

Haruka llamó a Takaoka, que estaba a punto de irse.

Takaoka dejó de caminar y se dio la vuelta.

«¿Qué sucede?».

«No, er…».

Haruka se perdió en las palabras.

Ella había llamado a Takaoka porque ella sentía que tenía que preguntarle sobre Yuri, pero no sabía cómo llevar el tema.

«¿Qué sucede? No te preocupe y solo dímelo», Takaoka instó, que parecía sentir que Haruka estaba preocupada.

Ella habló como él le dijo.

«Profesor, ¿te acuerdas de Shinohara Yuri-san?».

«Claro. Ella está de vacaciones ¿No?».

«Sí. Ella está desaparecida».

«Es así… Pero ¿Por qué de repente hablas de Shinohara-kun?».

Takaoka parecía sospechoso.

Tenía sentido.

«Ahora no puedo hablar de ello en detalle, pero podría estar relacionado con el asunto con el Yuuichi-kun».

«¿Ichihashi-kun?».

«Sí. ¿Recuerda algo?».

«Cualquier cosa que recuerde, eh…».

Takaoka se rascó la barbilla– parecía que estaba pensando.

«Cualquier cosa está bien. Cómo era antes de desaparecer, los estudiantes con los que era amiga, o su novio…».

Haruka nombró una serie de temas para ayudar a Takaoka a recordar.

«Su novio–».

Takaoka parece haber recordado algo, ya que su boca se abrió de repente.

«¿Recuerda algo?».

«Ah, Shinohara-kun tenía un novio. Aizawa-kun, un año por encima de ella».

«Por Aizawa, ¿Quiere decir el del círculo de orquestas?».

«Sí, sí, ese Aizawa-kun».

Haruka se sorprendido tanto que no podía decir nada. El nombre que Takaoka había dicho ahora era uno que Haruka conocía.

«Me acordé de algo que tengo que hacer. Por favor, discúlpame».

Ella tenía que llamar a Yakumo tan pronto como pudiera.

Animada por ese impulso, Haruka le hizo un arco a Takaoka y corrió por el pasillo.

Después de girar en la primera esquina, de repente vio a Yakumo.

«¿A dónde vas con tanta prisa?», dijo Yakumo bostezando.

«¡Ah!».

Las personas no se pueden detener de repente. Haruka casi cayó cuando paró en seco y tuvo que tomar unos pasos hacia atrás.

«Escuche la mayoría de la historia».

¿Qué tipo de orejas monstruosas tiene él? Pero si él había escuchado, eso era más fácil.

«El novio de la persona nombrada Yuri era Aizawa-san».

«Dije que lo escuché».

¡Entonces ponte más sorprendido! Haruka redujo las ganas de gritar.

«Aizawa Tetsurou-san es el que me presentó a ti. ¿No es demasiado sospechoso que se trate de una casualidad?»

«Tú eres cien veces más sospechoso».

Yakumo comenzó a caminar enérgicamente, parecía completamente desinteresado.

En serio, ¡Qué tipo!.

* * *

[1]: Una unidad métrica de aproximadamente 3.3058 metros cuadrados.

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