Archivo 01: Recipiente (01/15)

La lluvia que había empezado al amanecer no parecía que fuera a detenerse incluso al anochecer; de hecho, llovía con mucha más fuerza.

Las incontables gotas crearon una espesa neblina.

Había llegado el calor junto a Marzo, pero con el tiempo así, incluso el verano dudaría en venir.

Ella realmente no debió salir con el tiempo así. Mayuko lamento su decisión mientras caminaba por la orilla del rio.

La lluvia había empapado sus zapatos, haciéndola sentir incomoda.

En primer lugar, era culpa de Miki por invitarla a salir en un día como este. Ella dijo que se sentía sola porque le rompieron el corazón, pero cuando Mayuko pensó sobre eso, era la cuarta vez este año en la que le rompían el corazón a Miki.

Al final de temporada, su corazón estaba roto, y al principio de temporada, caía enamorada. Ella era una persona calculadora. De cualquier forma, ella se enamorará otra vez durante la próxima temporada.

Mientras más pensaba sobre eso, Mayuko se sentía más estúpida.

Mayuko se detuvo bajo la lluvia y sostuvo su sombrilla entre su hombro y cuello para poder calentar sus manos.

Hacia frio. Su aliento era blanco. Las puntas de sus dedos temblaban ligeramente.

*Dummm*. Un sonido similar al de un tren alcanzo sus oídos.

Mayuko examino los alrededores, moviendo solo los ojos.

Encontró la fuente del sonido rápidamente. Era el rio, que se había tragado la arena y la tierra de los alrededores.

El nivel del agua había aumentado, y ahora el rio de agua marrón era una masa de violencia incontrolable.

Estupefacta, Mayuko recibió toda intensidad de la corriente. De repente el viento soplo con fuerza.

“¡Ah!”. Ya era muy tarde cuando Mayuko grito, su sombrilla había salido volando por la ráfaga de viento que vino desde atrás.

Su sombrilla blanca de plástico callo por la orilla.

“¡Oh, vamos!”. Mayuko mostró su descontento a nadie en particular y fue tras su sombrilla. Ella trató de alcanzarla de cabeza hasta sobre el césped de la orilla, pero sus pies quedaron atrapados por el empapado césped y cayo de trasero, así que terminó deslizándose por la orilla.

“¡Argh, esto es lo peor!”. Resistiendo las ganas de llorar por lo miserable que era, se puso de pie usando sus manos. Su espalda y codos palpitaban de dolor, puede que se los haya raspado.

La sombrilla había volado hacía la orilla, caía agua desde los flequillos de Mayuko. Mientras pensaba que ya era demasiado tarde para buscarla, empezó a caminar hacia la sombrilla.

“De… Te…”. Cuando estaba a punto de agarrar la sombrilla, escuchó la voz de alguien.

“¿Quién está ahí?”. Intentó preguntar, pero nadie contesto. Quizás había confundido el sonido del viento con algo más. Se inclinó para recoger la sombrilla.

*Whoosh*. El viento volvió a soplar con fuerza.

“Ah”. La sombrilla se le escapó y cayó en el río, donde fue tragada por el agua lodosa. Mayuko no pudo hacer nada más que quedarse estupefacta viendo eso.

Realmente no tengo suerte

Se dio por vencida con ir a casa de Miki, comprara una nueva sombrilla en alguna tienda cercana e irá a casa lo más rápido posible para tomar un baño caliente.

“De… Tente…”. Cuando se dio la vuelta y empezó a caminar, escucho esa voz. No se había equivocado, era la voz de alguien.

“¿Quién está ahí?”. Mayuko preguntó mientras se daba la vuelta. No hubo respuesta.

“Por… Favor…”. Escuchó la voz como si le hablaran al oído.

¿Quién era? ¿Dónde estaba?… Mayuko buscaba el origen de la voz, su corazón saltaba. Tenía un mal presentimiento sobre esto.

Finalmente sus ojos vieron algo increíble. No podía dejar ir el aire en sus pulmones. En el medio del río, en el medio de esa violenta agua lodosa, había una persona. Una chica que parecía estar en la escuela media. Estaba hasta los hombros en el agua, meciéndose en las olas. Sus manos estaban levantadas hacia el cielo como si estuviera peleando. Había cincuenta metros entre la orilla y donde estaba la chica. La distancia era demasiada para Mayuko, quien no tenía confianza en su habilidad para nadar. Incluso si tuviera confianza, pondría peor las cosas si saltaba para salvarla. Mayuko grito lo más fuerte que pudo, pero como si quisiera ridiculizar sus esfuerzos, el agua lodosa del río rugió.

“¡¡Iré por ayuda, así que aguanta un poco más!!”. Mayuko le grito a la chica en el rio. La chica se balanceaba, como si le respondiera. Al principio, Mayuko pensó que sus ojos estaban jugando con ella, pero estaba equivocada. Los hombros de la chica, el pecho y la cintura estaban lenta pero seguramente saliendo del agua. Finalmente, la chica estaba de pie en la cima del furioso río.

“¡Eek!”. La increíble visión de la chica quedó marcada vívidamente en la mente de Mayuko, no podía ver la cara de la chica claramente. Sólo podía ver que la chica tenía el pelo largo y negro atado en una cola de caballo y llevaba un uniforme escolar con una chaqueta. Esa chica comenzó a caminar lentamente hacia Mayuko

¿Cómo puede caminar? La gente no puede caminar sobre el agua– Mayuko estaba desconcertada por este acto que desafiaba la comprensión, y su cuerpo estaba congelado– ella  no podía moverse de ese lugar. La chica se acercó.

“¡No! ¡No vengas aquí!”. Mayuko gritó tan fuerte que se sintió como si su garganta se partiera en dos. Al mismo tiempo, la figura de la chica  desapareció. Sólo estaba el furioso rio, como si esa chica ni siquiera hubiera estado allí en primer lugar. ¿Estaban sus ojos jugándole una broma? ¿Era un sueño?. Mayuko apretó una mano contra su pecho y respiró profundamente para intentar organizar sus desordenados pensamientos.

*Gorgojear*. Un sonido vino de cerca de su pie.

*Gorgojear. Gorgojear*. Burbujas de aire se acercaban desde la orilla del río y estallaban. ¿Qué? ¿Qué es esto?

*Splash*. Algo tocó el pie de Mayuko. Era frío, se sentía viscoso. No puede ser– Mayuko tímidamente miró a su pie. Del río, una mano humana de color rojo púrpura podrida había agarrado su pie.

“¡¡Ahhhh!!”. El grito horrorizado de Mayuko fue ahogado por el sonido de la lluvia.

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