Archivo 01: Recipiente (04/15)

Mientras el sol no había terminado de aparecer, la zona frente a un basurero residencial estaba repleta de gente. Sólo había una valla de acero y una red para ahuyentar a los cuervos por encima de ella a través de un poste de teléfono- no es un lugar particularmente extraordinario.

Naturalmente, la gente no se había reunido para tirar su basura. Había algo que no debería haber estado en el basurero. El cadáver de una estudiante de secundaria. Un empresario que había venido a poner sus desperdicios antes de trabajar fue quien la encontró.

Hata Hideyoshi se arrodilló y miró hacia abajo a la cara de la chica que todavía no era una adulta. Sus ojos estaban abiertos, y su rostro estaba congelado en una expresión de sorpresa. Matsumoto Miho-chan, su paradero había sido desconocido desde ayer. ¿Ella sabía que iba a morir dolorosamente?. Eso se me ocurrió repentinamente.

Es el trabajo del forense aceptar las peticiones de la policía para hacerle la autopsia al cadáver. La gente le teme innecesariamente a los cadáveres. Sin embargo, Hata nunca había sentido ese miedo, incluso hacia el cadáver más espantoso, Hata era conducido por un interés simple. ¿Cuánta sangre tiene que salir? ¿De dónde? ¿Hasta qué punto se puede tomar un impacto? ¿Qué órganos se pueden sacar– antes de que una persona muera? Si la gente tiene alma, la muerte sería la separación del cuerpo y el alma. ¿En consecuencia, qué ata al cuerpo y al alma? ¿En qué momento se separan el cuerpo y el alma?. La gente decía que era un pervertido, pero para Hata, no era nada extraño. ¿La gente no quiere saber sobre la brecha entre la vida y la muerte?.

«Mira, es serial». Uno de los detectives dijo eso. Hata se sintió incómodo al oír esas palabras. «¿Qué se supone que es lo serial ahí?».

«Vamos. Estoy hablando del incidente del mes pasado».

«Ah, la que fue estrangulada y luego arrojada al río». Hata recordó el incidente inmediatamente. También había sido un incidente sangriento. Una chica llamada Kinoshita Ayaka que iba a una secundaria local– ella era la hija de un doctor, si recordaba correctamente. Cuando venía de la escuela, ella se había ido con sus amigos y luego su paradero era desconocido. La policía comenzó a investigarlo como un secuestro, pero pocos días después, todavía no había demandas de rescate, y su cadáver fue descubierto en el puente de agua en el río Tama. Se creía que la habían tirado al río después de estrangularla, ella fue llevada por la corriente, así que había muchas lesiones pequeñas en su cuerpo.

Esta chica, Matsumoto Miho– también había desaparecido unos días antes cuando se le había pedido a la policía que la buscara. De acuerdo con eso, no hubo demandas, y su cuerpo había sido descubierto. La última vez, fue estrangulación. Esta vez, fue ahogamiento. Las razones de las muertes eran extrañamente diferentes, pero la zona de los incidentes donde habían ocurrido y el modus operandi de apuntar a las estudiantes que se dirigían a casa desde la escuela eran sin duda los mismos.

«Parece que hay otra chica cuyo paradero es desconocido».

«¿Otra?».

«Sí, ya tengo la confirmación. Ella va a la misma escuela que Miho-chan, la víctima de esta vez, y su nombre es Katou Keiko-chan. No ha habido demandas desde su desaparición».

«Sin demandas…». Si ese fuera el caso, sería un caso de asesinato en serie con el asesinato como objetivo final. Qué incidente tan desagradable– Hata se puso de pie y salió de la escena del crimen, que estaba rodeada por pliegos de tela azul.

No era un festival, así que ¿Por qué la gente hacía tanto ruido? ¿Realmente quieren ver?, Hata pensó que debían dejarlos ver. La gente que hacía tanto ruido se callaría en un instante.

Inesperadamente, Hata sintió una mirada que era obviamente diferente de la de los curiosos. Un hombre alto usando gafas de sol. En medio de los ruidosos espectadores, sólo había un hombre con  una delgada mueca.

El criminal volverá a la escena del crimen– Hata de repente recordó algo que la policía le había enseñado.

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