Archivo 01: Recipiente (06/15)

Oguchi, un profesor de inglés de la universidad, le dio una foto al estudiante sentado frente a él. Aquel estudiante era Saitou Yakumo.

Con ojos somnolientos, estaba sentado con un aspecto descuidado en su asiento. Su actitud mostraba apatía. Su cabello estaba desordenado, pero eso podría ser el tan llamado peinado de cama. Vestía con unos pantalones rotos y una camisa blanca. Tenía una compostura inusual para su edad, o tal vez podría llamársele una vibra enigmática. Por eso Oguchi no podía calmarse- sentía que Yakumo podía ver lo más profundo de su corazón.

Yakumo vio la foto y sonrió, como si lo hubiera entendido. “Ya veo. Me preguntaba que tarea tenías para mí, pero era algo como esto”.

“Se volvió demasiado terrible”. Oguchi dijo mientras sonreía débilmente. Le entregó una foto a Yakumo donde aparecían él y su hija Satoko sonriendo con una palmera de fondo. A primera vista la foto no tenía nada extraño. Sin embargo, él se dio cuenta de algo cuando la colocó en un álbum. Había algo parecido a un rostro en el tronco del árbol.

Oguchi había escuchado rumores acerca de Saitou Yakumo de un estudiante llamado Aizawa. Yakumo tenía habilidades espirituales, y fue él quien resolvió el incidente del asesinato del año pasado que había sido una desgracia para la universidad. Oguchi no estaba completamente convencido, pero sabía que el tío de Saitou Yakumo era el sacerdote líder en un templo, así que decidió consultarlo con Yakumo solo por si acaso.

“¿Y?”. Yakumo dejó salir un gran bostezo. “Escuché que eras un experto en este tipo de cosas”.

“Ya que soy un estudiante universitario, mi principal destreza es estudiar”.

“Bueno, eso es cierto, pero… Er, solo me preguntaba si podías darme tu experta opinión sobre esta foto”.

“Ya veo”. Después de que Yakumo murmuro eso, volvió a mirar la foto y coloco su dedo índice entre sus cejas mientras pensaba. “¿Qué te parece?”. Oguchi no podía aguantar el pesado silencio y habló. Yakumo apartó la vista de la foto y dejó salir el aire que mantenía en sus pulmones. “Profesor, esto es muy peligroso”.

“¿Peligroso?”.

“Sí. ¿Algo extraño le ha pasado recientemente?”.

“¿Algo extraño?”.

“Cualquier cosa, así sea pequeña”. Oguchi recordó los últimos días, no había nada que le viniera a la mente. “No realmente…”.

“Por favor trata de recordar, siento una gran sensación de arrepentimiento en esta foto”.

“Pensándolo bien, ayer, me resbale en las escaleras y me corte la rodilla. Pero eso es…”.

“¡Eso es!”. Yakumo levantó la voz y señaló con su dedo a Oguchi, interrumpiéndolo. Oguchi se sobresaltó por un momento. “Pero eso es tan pequeño…”. No era algo extraño, resbalarse en las escaleras podía pasarle a cualquiera en cualquier momento. “Si continuas ignorándolo, eventualmente traerá grandes catástrofes. Con la situación así, la vida de tu hija también podría estar en peligro”, dijo Yakumo mientras miraba a Oguchi. Su tono era indiferente, eso solo hacía que la inquietud de Oguchi se intensificara. “En serio…”.

“No puedes tratar con esto a la ligera. Será muy tarde cuando te lamentes luego de que ocurra algo”. Oguchi ciertamente había pensado que era aterrador, pero pensar que se trataría de algo de vida o muerte- “¿Q-qué debería hacer…?”.

“Exorcizaré al espíritu. No puedo ignorar esto cuando podría ocurrir una catástrofe”.

“Pero…”. Yakumo levantó la mano para detener las palabras de Oguchi. “No voy a pedir dinero. Tampoco le diré a nadie sobre esto. Sin embargo…”.

“¿Qué?”.

“Estoy en su clase, Profesor, pero casi nunca he asistido”.

“¿En serio?”.

“Sabes a dónde me dirijo, ¿Verdad?”. Yakumo dijo eso como un recordatorio. Después de esperar la aprobación de Oguchi, una sonrisa apareció en sus delgados labios.

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