Archivo 01: Recipiente (07/15)

“Er, Detective Gotou”. Ishii, que estaba sentado frente a Gotou, le habló con timidez. Gotou lo ignoró y volteó su silla para que diera de espaldas a Ishii. Era el primer día de trabajo del Detective Ishii, estaba haciendo todo mal. Con un rostro que parecía ser de una delicada mujer, sus lentes de bordes plateados parecían un poco afectados. Desde que entró en el cuarto, ha estado temblando mientras veía a Gotou, y cuando abrió la boca, fue para decir cosas como “¿Cuáles son sus intereses?”, y “¿Cuáles son sus comidas favoritas?”- no era una entrevista de matrimonio, por lo que Gotou empezó a sospechar que Ishii era gay. Incluso en circunstancias normales, Gotou habría muerto de aburrimiento luego de haber tomado este nuevo y ridículo puesto, pero estar atrapado con este tipo solo lo deprimía aún más. Aunque este nuevo puesto parecía ser perfecto para él, solo se estaban deshaciendo de un alborotador.

Actualmente, el ratio de casos resueltos por la policía no alcanzaba el veinte por ciento. Era el trabajo de este puesto el investigar aquellos casos no resueltos. Sonaba bien al principio, pero al final solo era organizar archivos. Era algo muy estúpido de hacer.

“¿Er, Detective Gotou, puedo preguntarle algo?”. Ishii se inclinó hacia adelante cuando preguntó. Incluso cuando Gotou se dio la tarea de ignorarlo- él no se daría por vencido. Justo cuando Gotou chasqueó la lengua, sonó el teléfono.

“Aló, este es el departamento de policía de investigación o algo así”.

[Di el nombre de tu departamento correctamente]. Era su jefe, el detective jefe Ideuchi. Usaba lentes y siempre estaba señalando las cosas más triviales. Era un  hombre molesto que tenía aires de grandeza, aunque trabajo para llegar a donde está. “¿Cuál era?”.

[¿Eh?].

“El nombre del departamento”.

[Es la División de Asuntos criminales: Cuarto de Investigación Especial de Casos Sin Resolver]. Ideuchi sonaba molesto cuando respondió. “Ah, verdad que es ese. ¿No puede ser un poco más corto?”.

[Por dios… Bueno, eso no es importante. Ven a la sala de conferencias inmediatamente].

“¿Vamos a jugar shogi?”.

[¡¡Obviamente vamos a hablar de trabajo!!]. Gotou inconscientemente alejó el teléfono por el grito de Ideuchi. Los hombres histéricos realmente son feos. “Claro, claro. Iré ya mismo, de cualquier forma no tengo nada que hacer”.

[Trae al chico nuevo contigo]. Gotou se dio la vuelta y miro a Ishii. Estaba inclinado con una sonrisa frívola en su rostro. Si tuviera cola, probablemente la estaría moviendo salvajemente. “Eso es un poco…”.

[¿Un poco qué?].

“No soy bueno con tipos como él”.

[¡Deja de quejarte y ven aquí de una vez!]. La llamada terminó con un clic.

“Qué molestia”. Mientras se quejaba, Gotou tomó el traje que estaba en el espaldar de la silla y se levantó. “Er, Detective Gotou”. Ishii se levantó de su silla mientras temblaba. Viejo, que chico tan irritante. “¿Por qué te quedas ahí parado? ¡Vámonos!”.

“¡Sí, señor!”. Ishii respondió con energía, pero entonces tropezó con su propio pie y se cayó. Gotou sabía que iba a ser difícil de ahora en adelante.

Subieron por las escaleras hasta el cuarto piso, abriendo la puerta de la sala de conferencias al final del corredor, ahí estaba Ideuchi, sentado detrás de la mesa de conferencias, parecía cansado de esperar.

“¿Entonces, qué pasó?”.

“Bueno, siéntate”. Gotou se sentó en una silla como le pidieron. Ishii hizo lo mismo junto a él. Mientras se rascaba las entradas de su cabello, Ideuchi suspiró. Por cómo se veía, no eran buenas noticias. “Bueno- no vayas por ahí diciéndole a las personas lo que te diré aquí”. Un gran cambió en comparación a la llamada de antes, Ideuchi estaba hablando en voz baja. Ya que lo había llamado para que viniera a la sala de conferencias, Gotou había pensado que sería algo secreto, pero parece ser más serio de lo que pensaba, tal vez- “¿Esto es acerca de los raptos y asesinatos seriales?”, preguntó Gotou mientras acercaba su cara a la de Ideuchi. Estos casos estaban ocurriendo bajo su jurisdicción. Desagradables incidentes donde estudiantes de escuela media eran raptadas mientras iban a casa, y sus cuerpos serían encontrados antes de que se pidiera algún rescate. Dos chicas ya habían sido asesinadas, y otra desapareció repentinamente. “No hay forma de que deje a alguien como tú el manejar tan importante caso”. Ideuchi era tan franco, que Gotou no podía molestarse. “Si no es eso, ¿Entonces qué?”. Dijo Gotou de mala gana. “Es una orden directa del jefe Hijikata”.

“Oh, ése kokeshi [1]“. El rostro del jefe Hijikata apareció en su cabeza mientras hablaba. Cualquiera que haya visto al jefe anteriormente estaría de acuerdo. Desde la estructura de su rostro hasta su físico, parecía un verdadero kokeshi. Ishii, que estaba sentado detrás de Gotou, puso una mano sobre su boca mientras temblaba de la risa. Cuanto Ideuchi aclaró su garganta, Ishii dejó de reír inmediatamente. Ideuchi respondió con un, “Dios mío”, sonando harto, antes de continuar con lo que decía. “Sabes que el jefe tiene una hija, ¿Verdad?”.

“Sí, ella es una nueva reportera del Periódico Hokutou. Tiene agallas para ser una mujer y tiene una buena perspectiva”. Gotou recordó su apariencia. Ella no usaba maquillaje, y su largo cabello estaba atado por detrás. Siempre vestía un abrigo azul con zapatos deportivos, y correría por los alrededores frenéticamente, pero no importa lo mucho que lo intentara, nadie le daría información. “Tener al kokeshi como su padre no le rendía fruto”. Dijo Gotou sin penar. “Él no es un kokeshi, él es el jefe”. Dijo Ideuchi mientras apretaba sus dientes. “No importa si es el jefe de una oficina gubernamental, un kokeshi es un kokeshi”.

“¡¡Deja de decir ‘kokeshi’ una y otra vez!! ¡Todos aguantamos el decirlo!”.

Se aguantan, huh. La triste historia de aquellos que no podían decirlo incluso si pensaban la misma cosa.

Los ojos saltones de Ideuchi estaban vagando, aunque él no hizo ningún sonido, Ishii estaba sosteniendo sus costados mientras reía.

“¿Qué es tan divertido?”. Sin salida para su enojo, Ideuchi lo lanzó en Ishii. Ishii retrajo su cuello y endureció su cuerpo como una tortuga.

“Entonces, ¿Qué pasa con su hija?”. Gotou esperó a que Ideuchi se calmara para continuar con la conversación.

“Bueno, hay unos cuantos problemas…”.

“¿Ella causó un incidente?”.

“No es eso, pero, er…”. A pesar de que Ideuchi fue quien habló sobre este tema, estaba murmurando demasiado.

“Por favor dilo claramente”.

“La hija del jefe está poseída”.

“¿Cuando dices poseída, te refieres a…?”.

Un fantasma.

“No la he visto, pero al menos eso es lo que dice la esposa del jefe”.

“Entonces, de entre todas las cosas que le podían suceder a la hija del jefe de la policía. Si las revistas de chismes se enteran de esto, escribirán algo interesante”.

“Si esto sale a la luz, serás mi primer sospechoso”. Ideuchi lo estaba mirando con una expresión seria.

“¿Entonces, qué me estás pidiendo que haga?”.

“Eres un experto en ese tipo de cosas, así que ve a echar un vistazo”.

“No soy un experto. En primer lugar, no crees en los fantasmas, ¿Verdad, jefe Ideuchi?”.

“Deja de quejarte. Cual sea la causa, definitivamente hay algo extraño con la condición de la hija del jefe. Eso por sí mismo es un problema”. Ideuchi siguió hablando hasta que sus mejillas se pusieron rojas. Tal vez estaba preocupado por la extraña historia que le habían dicho, pero era lo mismo para Gotou. Él no era un médium espiritual, por lo que incluso si fuera, no podría hacer nada. Además- “No tiene nada que ver conmigo”.

“¡Sí, lo tiene! ¡Es una orden!”. Ideuchi golpeó ambas manos contra la mesa y se levantó. Parecía que sus ojos saltones iban a salirse. Sin embargo, en realidad no era nada para que se le salieran los ojos. Bueno, no hay nada que hacer.

“Entendido. Estará bien mientras vaya, ¿Verdad?”. Las cosas realmente se habían vuelto problemáticas.

* * *

[1]: Son muñecas tradicionales japonesas originarias de Tohoku. Son fabricadas a mano usando madera como materia prima y luego se le pintan distintos diseños. Este sería el diseño más común.

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