Archivo 01: Recipiente (10/15)

Haruka se dirigió hacia el edificio prefabricado de dos pisos en la parte posterior del Edificio B. Diez cuartos pequeños de aproximadamente cuatro y medio tatami estaban alineados en cada piso y eran prestados por la universidad para las actividades de los Círculos.

Haruka estaba parada al final del primer piso frente a una puerta que tenía un letrero que decía: [Círculo de Investigación de Películas].

Llamarlo el Círculo de Investigación de Películas no era más que una mentira descarada. Había engañado a la universidad para obtener un cuarto y la hizo su residencia. Su escondite secreto.

Ella había terminado viniendo aquí, pero… Desde hace un rato, Haruka había estado dudosa de abrir la puerta. Tal vez ella simplemente debería detenerse. Ella solo quería mostrar su cara y charlar, pero debido a Miki, estaba en un estado extraño. Después del último incidente, le había prometido a Yakumo que no traería más problemas, pero claramente le había pasado algo.

“¿Qué estoy haciendo?”. Ella bajó los hombros y sonrío amargamente. Hoy me iré a casa sin ver a Yakumo– Aunque eso signifique ignorar la petición de Mayuko, ella quiere mantener su promesa con Yakumo. Se sentía como si estuviera ignorando el problema, pero no había opción. “¿Vas a entrar o no? ¡Decídete de una vez!”. Justo cuando Haruka le dio la espalda a la puerta, una voz le habló. “¿Eh?”. Ella sin pensarlo se dio la vuelta, pero la puerta seguía cerrada. Tampoco había nadie en las cercanías. “¿Qué estás viendo? Te ves muy sospechosa, te reportaré con la policía”. Esa voz llena de flojera era definitivamente la de Yakumo. Ella podía oírlo desde el otro lado de la puerta, ¿Pero él podía verla desde allí? ¿Era clarividencia? No hay forma. De cualquier forma, si Yakumo ya sabía que ella estaba ahí, entonces no podía irse.

Haruka abrió la puerta lentamente. Yakumo estaba ahí. Como lo usual, él tenía el cabello despeinado y sus ojos eran los de alguien que acababa de despertarse, y estaba sentado detrás de la mesa cuadrada en medio del cuarto. “Tu actitud indecisa es perturbadora”. Él repentinamente habló de lo que más le preocupaba a ella. “No soy indecisa”.

“No puedes ser ayudada si no reconoces tu propio problema”. Incluso aunque era la primera vez que se encontraban en un largo tiempo, él simplemente decía lo que quería decir. “No necesito tu ayuda”. Aunque ella le había hablado furiosa, Yakumo no estaba preocupado por eso. Él hizo un largo bostezo y pasó una mano por su cabello, justo como un gato. Y aun así-

“¿Hey, cómo supiste que estaba afuera? ¿Clarividencia?”. Haruka desplego una silla y se sentó mientras preguntaba. “Parece que te volviste más estúpida desde la última vez que te vi”.

“¡Decirme estúpida es pasarse!”.

“Entonces cambiare mis palabras, ¿Qué te parece simplona? Creo que te queda a la perfección”. Él simplemente seguía diciendo uno tras otro- “Olvídalo”.

“Mira atrás de ti”, dijo Yakumo mientras apuntaba a la puerta. Escuchando lo que le dijo, Haruka miro la puerta. “Ah”. Era simple una vez ella lo comprendió. No era tan simple con solo ver la puerta, que tenía un poster de la película El Golpe [1] pegado en ella, pero había un agujero del tamaño de un puño. En frente a eso había un espejo, ella podía ver el otro lado de la puerta. “Es una mirilla”, dijo con orgullo Yakumo, cruzando los brazos.

“Es solo un hoyo, ¿No es así? No puedes mirar hacia adentro con una mirilla”.

“No te preocupes por las pequeñas cosas”. Aunque no era algo pequeño en absoluto. “¿Entonces qué problema tienes para mí este día?”.

Así que se dio cuenta. Ella realmente había planeado el aparecer luego de un tiempo solo para hablar, pero incluso si ella decía eso, Yakumo no le creería.

Haruka repentinamente recordó algo que Yakumo había dicho antes, ‘En este mundo solo hay dos tipos de personas, aquellos que piensan que mi ojo rojo es perturbador, y aquellos que intentan usarlo’. Cuando ella escuchó eso, ella decidió, que al menos, lo trataría de otra forma.

Es por eso que ella decidió callar lo de Mayuko.

“Solo tuve ganas de venir ya que tenía tiempo sin pasar por aquí. Me preguntaba cómo estabas”.

“Mientes peor de lo que piensas”, dijo Yakumo, sosteniendo su barbilla en su mano.

Ella sabía eso sin que él se lo dijera, “¿Hey, qué andas haciendo?”. Haruka cambió el tema antes de que Yakumo dijera algo más. “Estudio inglés”. Yakumo señaló la foto en la mesa. En ella aparecía una mujer en sus veinte sonriendo, ella era algo rechoncha, pero tenía una hermosa sonrisa. Probablemente fue tomada en alguna villa en las montañas. “¿Es tu novia, Yakumo-kun?”.

“Los tornillos en tu cabeza se han aflojado desde la última vez que te vi”, Yakumo suspiro, como si hubiera visto el fin del mundo. “¿Los tornillos en mi cabeza? ¡¡No se han aflojado en absoluto!!”. Él siempre es así de grosero, a él no le importa ni un poco como me siento, soy una idiota por haberme preocupado.

“Mira de cerca el árbol en la foto”. Eso dijo Yakumo mientras rascaba su barbilla. Haruka acercó la foto y vio, pero no pudo encontrar nada extraño. “¿Qué tiene? Deja de hacerte el importante y dime”.

“Hay algo que parece ser el rostro de un humano en el tronco del árbol”, respondió Yakumo mientras aguantaba las ganas de bostezar.

Ah, ella había visto la foto con indiferencia por lo que no se había dado cuenta, pero lo entendió luego de que Yakumo le dijo. El tronco del árbol en la parte de atrás de la foto parecía tener un rostro humano, uno con la boca abierta y parecía angustiado, similar a la pintura de Munch El Grito.

“Entonces esta es la foto de un espíritu”.

“No, solo estás viendo cosas”.

“¿Eh?”. Eso es diferente de lo que dijo antes. Se siente como si hubiera sido atrapada por un zorro. “El irregular tronco parece tener un rostro debido a la luz”.

“¿En serio?”.

“Cuando el cerebro humano reconoce cosas, lo compara con cosas similares y la reconoce”.

“Es cierto”. Ella lo entendió intuitivamente. Era lo mismo con lo de ver un conejo en la luna [2]. Las partes ensombrecidas de la luna se ven similares a un conejo, por lo que la gente la ve como un conejo.

“Si la forma es similar, inconscientemente lo reconocerás como un rostro aunque sea algo completamente distinto. Además, si alguien dice que ahí hay algo que parece un rostro, tendrás la preconcepción de que ahí habrá un rostro una vez que lo mires, es algo de efecto inmediato”.

“Pero eso es…”.

“Así es como funciona. ¿No lo acabas de probar por ti misma? No podrías saberlo con tan solo mirar, pero en el momento que escuchaste que había un rostro, reconociste que el desnivelado tronco tenía uno, ¿No es así?”.

Es cierto. Las fotografías de espíritus son mostradas seguido en televisión, pero en un principio ella no sabría que había en las fotos. Sin embargo, una vez que el narrador dijera que había algo similar a un rostro en la esquina superior izquierda, ella repentinamente vería el rostro. Pero- “¿Cómo es que esto es estudiar inglés?”.

“¿Conoces a Oguchi, el profesor de inglés?”.

“Claro. El profesor que parece americano, ¿Verdad?”.

“Esa fue una buena forma de ponerlo. La chica en la foto es su hija, Satoko”.

“Así que accediste a ver si en la foto había un espíritu”.

“Exactamente”.

“Es raro de ti que te inmiscuyas en los asuntos de otras personas, Yakumo-kun”.

“Tengo mis razones”, dijo Yakumo con una sonrisa. Cuando Haruka miro esa expresión, entendió por qué había accedido a ver la foto. “¿No me digas que estás haciendo esto para obtener puntos en inglés?”.

“Tu suposición está en lo correcto”. Yakumo se recostó en la silla con los brazos cruzados de forma arrogante. “Pero esto es solo una ilusión óptica, ¿No es así?”.

“No hay problema. Ya que dije que se volvería una catástrofe si no era exorcizado rápidamente”.

“¡¡Eso es un fraude!!”. El tono de voz de Haruka se volvió más fuerte una vez que escuchó de tal método. “¿Fraude? Escucha, si simplemente le hubiera dicho que era una ilusión óptica, él no me hubiera creído. Él habría estado más preocupado y entonces contrataría a exorcistas más sospechosos que yo. ¿No es mejor que me encargue de todo rápido y que le diga que exorcice el espíritu?”.

“¡¡No es mejor en absoluto!!”. Haruka se dio por vencida y perdió la compostura. Yakumo puso sus dedos en sus oídos como protesta por lo ruidosa que era la voz de Haruka. Era una razón ridícula, ¿Por qué ella querría encontrarse con un tipo como él?. Ella sentía como se irritaba más y más. “Puedo entender al verte la razón por la que la gente dice que la juventud de ahora se molesta fácilmente. Debes tener deficiencia de calcio”.

“No estoy molesta. Estoy criticando tu forma de actuar fraudulenta. ¿Crees que está bien el burlarse de la gente de esa forma?”. Haruka apuntó a la nariz de Yakumo mientras seguía con sus objeciones. Pero no eran efectivas en absoluto con Yakumo. Él estaba completamente sin expresiones, como si fuera el problema de alguien más. “Por favor no digas cosas que podrían dañar mi reputación. Solo jugué un poco con su mente, es un espléndido negocio”.

Ahí va de nuevo su lógica torcida-

“Voy a interrumpir su pelea de pareja”. De pronto se abrió la puerta, y una figura del tamaño de un oso entró en el cuarto. Era el detective Gotou. “Por favor retírate si sabes que estás interrumpiendo”. Yakumo replicó sin esperar un momento. El gran rostro de Gotou se crispó, sin embargo, su expresión volvió rápidamente a la normalidad, y se sentó en la silla plegable junto a Haruka. Haruka-chan, ha pasado un tiempo. ¿Todavía te juntas con este obstinado idiota? Si no lo dejas de hacer pronto, no podrás casarte nunca”.

“Solo diré esto, no es mi culpa que esta mujer no tenga novio. Es un problema en su personalidad”. Yakumo inmediatamente respondió con un frívolo comentario al frívolo comentario que había hecho Gotou. Él realmente decía lo que le da la gana frente a la persona que está insultando. ¿Quién era la que tenía un problema con su personalidad? Y acaba de decirme ‘Esta mujer’. Además, aunque ninguno de los dos no me ha preguntado si tengo novio, ellos ya están asumiendo el hecho de que no tengo uno-

Había tantas cosas las cuales replicar, pero ella no tenía ganas de abrir la boca. “Er, detective Gotou…”. Haruka escuchó una voz tan baja que podría perderse con los sonidos de fondo. Y cuando miro, se dio cuenta que había otra persona frente a la puerta. Era un hombre con rasgos vagamente delicados y que se veía intelectual, aunque daba la sensación de ser algo sensible. Y a diferencia de Gotou, él vestía con una camisa planchada y con su corbata perfectamente en su lugar. “¿Quién es?”, dijo Yakumo mientras intercambiaba miradas con Gotou. “Ah, él es mi subordinado, Ishii”, respondió Gotou, señalando al hombre parado detrás de él. “Mi nombre es Ishii Yuutarou”. Ishii se presentó y se inclinó apropiadamente. Parecía ser el opuesto de Gotou. Yakumo bajó ligeramente la cabeza también, como si dijera, ‘Un placer conocerte’. Y arrastrada por la situación, Haruka también se inclinó. “¿Eres el subordinado de Gotou? No diré nada malo, pero deberías pedir un cambio de trabajo rápidamente”.

“¿Cambio de trabajo?”. Ishii respondió nerviosamente a las repentinas palabras de Yakumo. “Si estás con Gotou, tu tejido cerebral se volverá gradualmente en músculos. Perderás tu habilidad para pensar y te volverás un animal. Deberías cambiar de trabajo mientras todavía puedes”.

“¿¡A quién le estás diciendo cerebro de músculo!?”, respondió Gotou furiosamente mientras golpeaba la mesa. Ishii no sabía que estaba pasando y estaba inquieto. Tenía sentido, cualquiera quedaría desconcertado si veían una escena como esta tan de repente. Haruka también había estado confundida al principio. “¿Entonces, qué problema tienes para mí esta vez?”. A diferencia de Gotou, Yakumo habló con su usual tono de voz. “Oh, es cierto. Te diste cuenta que tenía un problema bastante rápido”.

“No hay más razones para que vengas aquí, ¿No es verdad, Gotou-san?”.

“Es correcto. Quiero que vengas conmigo a un lugar”. No había anda de timidez en Gotou, Haruka no podía llegar al punto justo él hizo. “Está bien”.

“¿Eh, te parece bien?”. Gotou parecía sorprendido ante la inmediata respuesta de Yakumo. Haruka, que ha estado escuchando, también pensó que Yakumo aceptó bastante rápido. “¿Qué pasó? ¿Estás insatisfecho con algo?”.

“No, no es eso… Es que fuiste aterradoramente obediente”.

“A cambio, que sea igual que el incidente de la última vez”.

“Así que lo comprendiste”. Gotou sonrió. Ishii seguía de pie, sin saber qué hacer. Él tal vez ni siquiera sabía por qué estaba aquí. “Sin embargo, hoy no es un buen día”.

“¿Por qué? Creí que podíamos ir de una vez”.

“Tengo otro problema del cual encargarme”. Yakumo miró a los ojos a Haruka. Ella planeaba ocultarlo, pero como era de esperar, él vio a través de ella. Su pecho se sintió apretado, ella no quería ser agrupada con las personas que solo usaban a Yakumo por su ojo. Ella no veía a Yakumo de esa forma. “Solo vine a visitar ya que no había venido en un tiempo. Dije que no traería ningún problema la próxima vez que viniera, aunque olvide el chocolate caliente”. Dijo Haruka rápidamente. Yakumo la miro con los ojos entrecerrados. Sus ojos eran escépticos, sus ojos decían ‘Esa no es la verdad’.

“Bueno, entonces me voy”. Haruka sabía que sus músculos faciales estaban rígidos y sonrió antes de salir del cuarto del Círculo de Investigación de Películas, como si estuviera escapando. Ella solo hizo que él sospechara aún más, pero así estaba bien. No era lástima… Ella quería relacionarse con Yakumo no como alguien que quedó maravillada por su ojo rojo o alguien que buscaba usarlo.

Haruka se sintió entusiasmada, como si hubiera ganado algo, y empezó a caminar mientras veía el perfecto cielo azul.

 

* * *

[1]: Una película de 1973 dirigida por G. R. Hill, su título original fue The Sting.

[2]: En el folclore japonés hay un conejo viviendo en la luna.

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