Archivo 02: Túnel Oscuro (02/14)

Al día siguiente, Haruka fue con Tatsuya al escondite secreto de Yakumo, el salón del Círculo de Investigación de Películas.

La experiencia de ayer tenía que haber sido un fenómeno espiritual.

Si ese fuera el caso, sería mejor que consultarlo con él.

Sin embargo, mientras Haruka le explicaba lo que había pasado ayer a Yakumo, él simplemente jugó Shogi [1] consigo mismo, como para decir que estaba aburrido.

«Así que llegamos a esto…».

Yakumo parecía estar admirando algo mientras trasladaba las piezas en ambos lados por sí mismo.

¿Qué era lo interesante de jugar Shogi solo? Haruka no podía entender en absoluto.

«¿Estás escuchando?», preguntó Haruka, descontenta.

«Yeah, en cualquier caso».

«¿Qué quieres decir con ‘en cualquier caso’? ¿No puedes escuchar en serio?».

«Debes ser más humilde. Sólo irrumpiste aquí sin pensar en cómo me sentiría acerca de eso y de repente comenzaste a contar una historia de fantasmas».

Haruka no podía pensar en una réplica.

Era como él dijo. Ella estaba agitada y no había pensado acerca de él en absoluto.

«Lo siento».

«Bueno, entiendo lo esencial de esto. Negocio es negocio, ¿Así que lo tomaré?», dijo Yakumo, estirando sus brazos.

«¿En serio?».

«Sólo tengo que salvar a tu novio, ¿Cierto?».

«Lo diré otra vez, pero él no es mi novio».

«Eres tan fría con él a pesar de que él está justo ahí».

Haruka soltó un suspiro exasperado y miró hacia abajo.

Entonces, Tatsuya comenzó a sonreír irónicamente, aunque Haruka no sabía lo que era tan divertido.

Cuando ella atrapó su mirada, él llevó su cara cerca de su oído y susurró:

«Nos vemos como una pareja».

«No, no lo parecen».

Quien lo negó fue Yakumo.

«Qué nosotros no, dices… ¿No fuiste tú quién lo dijo hace un momento?».

«No recuerdo eso».

También lo hizo, no lo hizo– era como pelea de niños.

Haruka no tenía ganas de hablar. Por un momento, Tatsuya vio la expresión de Yakumo, pero entonces repentinamente pareció recordar algo y entonces comenzó a reír.

«Oh, ya veo. También te gusta Haruka-chan. Es por eso que no quieres que me ponga amistoso con ella. Es eso ¿Cierto?», dijo Tatsuya fanfarroneando.

«Hey, ¿Qué estás diciendo?», Haruka se opuso.

Tatsuya la ignoró y continuó.

«Por desgracia, un imbécil como tú no combina con Haruka-chan en absoluto».

«Eso es cierto. De cualquier forma no me gustan las mujeres tercas que se ponen emocionales fácilmente. No me puede importar menos si la cocinas a fuego lento o la hierves», dijo Yakumo, sin cambiar su expresión en lo más mínimo.

«¿Está realmente bien que digas algo así? Realmente me comeré a Haruka-chan».

«Haz lo que quieras. Si planeas comértela, deberías tener cuidado con la comida envenenada».

«Hey, ¿Qué quieres decir con eso?».

Eso era sólo decir demasiado. Haruka se objetó mientras golpeaba la mesa.

«Quiero decir exactamente lo que dije», respondió Yakumo en un tono plano sin inclinar la cabeza.

La cara de Haruka se llenó de ira y mordió su labio.

En serio– las palabras de este hombre siempre la irritan. Él debe ser un genio en hacer enojar a las personas.

«Entonces voy a hacer lo que quiera».

Tatsuya aún sonreía triunfante, mientras tomaba una pieza de la esquina del tablero de Shogi y la trasladó a otro cuadro.

«Jaque mate».

Yakumo estaba inexpresivo, pero ahora había una profunda arruga entre sus cejas.

Sus labios eran una línea recta y sus ojos almendra se entrecerraron.

«Sólo te daré una advertencia».

Yakumo colocó la pieza que Tatsuya movió de nuevo en su lugar original y señaló a Tatsuya.

«¿Advertencia?».

«Sí. Una advertencia».

«¿Oh? ¿Qué es?».

«Debes usar anticonceptivos y mantener adecuadamente los servicios conmemorativos para los fetos abortados».

«¿Q-qué estás diciendo de repente?».

Tatsuya alejo el dedo de Yakumo y se levantó.

Parecía terriblemente sacudido. Estaba mostrando su verdadera naturaleza cobarde, esa que había sido escondida detrás de su exagerada confianza.

Estaba perturbado porque había sido golpeado exitosamente. Haruka miró fríamente a Tatsuya.

«Haruka-chan, no te hagas la idea equivocada. Él está loco. Oí, no digas lo que quieras. Si no dejas de jugar, no guardaré silencio».

«No estoy jugando. ¿Sería más fácil de entender si dijera su nombre?».

«¿De quién lo escuchaste?», dijo Tatsuya, su expresión se retorció.

Cayó directo en la trampa. Lo que él acaba de decir demostró todo. La cabeza de Tatsuya estaba sudorosa mientras Yakumo continuaba persiguiéndolo.

«No sólo una persona cualquiera. Dos. No aprendiste tu lección, al parecer».

«Te equivocas. Ellas egoístamente quedaron embarazadas. No es mi culpa».

Tatsuya estaba tan agitado que estaba cavando su propia tumba. Y era bastante profunda.

No había ninguna duda ahora.

Las palabras poco cuidadosas de Tatsuya hicieron que Yakumo se enojara aún más.

«¿Ellas egoístamente quedaron embarazadas? ¿De qué estás hablando? Eso podría haber sido una excusa aceptable si se tratara de un falso embarazo, ¿Pero los embarazos no son imposibles sin una pareja?».

«Eso es…».

«Aunque pequeña, era una nueva vida que naciendo en este mundo. ¿Decir que egoístamente quedaron embarazadas, como un horrible chiste y cruelmente matar esa vida? Lamento el hecho de que las leyes de Japón no consideran a las personas como tú asesinos».

La boca de Tatsuya se abría y cerraba mientras frenéticamente intentaba pensar en algo que decir, pero al final no dijo nada.

Tatsuya había sido un idiota adelantándose por sí mismo y desafiar a Yakumo a una discusión.

El auto respeto de Tatsuya estaba probablemente hecho pedazos.

Tatsuya se molestó, golpeó la puerta abierta y se fue. Probablemente eso era lo único que podía hacer en protesta.

«¿Está bien que no vayas con él?», dijo Yakumo, mirando otra vez el tablero de Shogi.

«Esa persona es la peor, pero tampoco pierdes ante él».

«Gracias por el elogio».

Eso sonaba acentuado.

«¿Estás enojado?», preguntó Haruka.

Yakumo suspiró.

«Piensa un poco. Te puede gustar, pero odio a ese tipo de persona. Él piensa que él es la persona más importante en el mundo y no le importa nada más».

«¿Por eso mentiste?».

«¿Mentir?».

«Sobre si había un bebé abortado o no».

«Decide eso por tu cuenta. Es completamente irrelevante para mí».

«Es cierto. Era irrelevante. Pido disculpas por que causarte problemas», dijo Haruka, de pie. Trató de salir del salón.

«Hay más de esa historia, ¿Verdad?».

Yakumo finalmente levantó su cabeza.

* * *

Al final, decidió que sus ojos debieron haber estado jugándole trucos y fue a casa.

Sin embargo, la situación cambió al día siguiente. El parachoques delantero de Tatsuya tenía unas manos rojo brillante del tamaño de un niño.

Como si una mano sangrienta lo hubiera tocado.

Tatsuya se había asustado de eso y trató de lavarlo, pero incluso después de usar el líquido limpiador y un cepillo, no salía.

Había estado demasiado asustado para manejar desde entonces.

Haruka le dio una breve explicación. Yakumo silenciosamente cruzó sus brazos y miró el techo. Haruka no podía decir si estaba escuchando o no.

«Hey, ¿Escuchas?».

«Lo hago. Es sólo que la historia parece un poco complicada».

«¿Complicada?».

«Sí, complicada. Por ejemplo…».

Yakumo comenzó a hablar, pero él pasó una mano por su cabello en irritación, como si algo lo estuviera molestando.

«¿Qué sucede?».

«No, no es nada. La especulación no empezará nada. En momentos como este, la escena…».

«Vamos».

Haruka terminó la frase de Yakumo.

«Exactamente».

«Está vez no me dejes atrás».

«¿Dejarte atrás? Si estamos hablando del último incidente, tú eras quién quería moverse por separado. Trata de no tener la idea equivocada».

Una frase poderosa.

Haruka fulminó con la mirada a Yakumo, pero Yakumo no le importaba en absoluto.

«No está muy cerca, ¿Verdad?».

Aunque Haruka seguía fulminándolo con la mirada, Yakumo hizo una pregunta, como si no le importara en absoluto.

«¿Eh?».

«El túnel donde ocurrió el incidente».

«Ah. Sé dónde es, pero sería difícil caminar hasta allá».

«¿Tienes un auto?».

«Aún no tengo licencia».

«No actúes orgullosa de eso».

«No lo hago…».

«¿Tienes la dirección?».

«¿Debería preguntarle a Tatsuya-kun?».

«Prefiero caminar».

Yakumo tocó sus cejas con su dedo. Parecía que estaba pensando, pero al final, poco a poco se puso de pie y se puso una capa negra con capucha que estaba en la esquina del salón y comenzó a vestirse.

«¿Tienes la dirección?».

«Tengo una idea».

Yakumo abrió el refrigerador y sacó una llave. ¿Por qué había una llave en el refrigerador?.

«Prométeme una cosa antes de irnos».

Mientras decía eso, Yakumo apuntó su dedo índice hacía la nariz de Haruka.

«¿Qué?».

«Por los siguientes momentos, no hagas preguntas».

«¿Qué quieres decir?».

«Para ponerlo simple, cierra esa habladora boca tuya».

«Habladora…».

Esa era una horrible manera de decirlo.

Haruka quería objetar, pero Yakumo ya había dejado el salón.

«Hey, espera un segundo».

Haruka corrió tras Yakumo.

Yakumo repentinamente se dio la vuelta y le tiró algo a Haruka. Fue tan repentino que Haruka casi pierde el equilibrio mientras lo atrapaba con ambas manos.

«Está frío–».

Era la llave del refrigerador.

«Cierra bien la puerta».

«Espera…».

«No te olvides de cerrar la boca también».

Qué tipo. Hablándole así a una chica–

Era realmente insensible, egoísta y desagradable.

«¡Idiota!».

Haruka no podía dejar de gritar.

Sin embargo, Yakumo parecía haber confundido lo que ella dijo, y sólo levantó la mano y siguió de caminando rápidamente.

Haruka cerró la puerta y terminó teniendo que correr tras Yakumo otra vez.

 

* * *

[1]: Popularmente conocido como ajedrez japonés, es un juego de estrategia para dos jugadores perteneciente a la misma familia que el Ajedrez y el Xiangqi, todos ellos descendientes del juego Indio Chaturanga.

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