Archivo 02: Túnel Oscuro (12/14)

Yakumo no volvió a llamar.

¿Qué rayos quiso decir, diciendo algo como «Si no quieres morir»?.

¿Aunque Haruka había dicho que se iba a bajar? La llamada de antes, Tatsuya la ignoró.

Ella no tenía el coraje para saltar de un auto en movimiento.

Cuando Haruka miró por la ventana, notó algo extraño.

Este escenario. Ella lo había visto antes.

Tatsuya había dicho que tomaría un camino diferente para evitar el túnel.

Sin embargo, el paisaje era el mismo de la última vez.

«Hey, Tatsuya-kun. Este camino…».

No hubo respuesta. Ella miró el asiento del conductor.

Su cara estaba totalmente pálida. Sus labios temblaban.

«Hey, Tatsuya-kun. ¿No entráremos al túnel si seguimos por aquí?».

«…L-lo sé…».

Aunque Tatsuya dijo que él sabía, no parece que estuviera regresando.

Además, empezó a acelerar.

Había una curva delante de ellos, pero él aun así no bajo la velocidad. Era peligroso.

Los neumáticos chillaron mientras apenas lograron girar.

Si ella estaba en un auto como este, ella podría en realidad morir, como Yakumo dijo.

«¡Hey, Tatsuya-kun!», dijo Haruka frenéticamente mientras miraba a Tatsuya.

Sudor frío corrió por la frente de Tatsuya. Sus ojos estaban inyectados en sangre, y parece que la rueda se atascó.

«Hey, espera».

Tatsuya no respondió a las repetidas preguntas de Haruka, pero él se mantuvo mirando el retrovisor.

Haruka también miró el retrovisor.

Había un niño ahí.

Con los ojos entrecerrados y regordetas mejillas rojas, el niño los miraba con una sonrisa.

Haruka rápidamente volvió a mirar el asiento trasero.

Ahí no había ningún niño. Ella miró el espejo retrovisor otra vez.

Vio al niño sonriendo en el asiento trasero.

Sin embargo, cuando se dio la vuelta, no había nadie allí.

Un niño que sólo existía en el espejo retrovisor–

«¿Qué es esto?».

«…Los frenos… Los frenos no están funcionando…».

Tatsuya sonaba como si fuera a llorar.

«¿No están funcionando? ¿Qué quieres decir?».

«No fui yo. No es mi culpa. Ayuda. Por favor ayúdame».

Tatsuya comenzó a gritar mientras las lágrimas rodaban por sus mejillas.

Él no podía conducir correctamente en esta condición.

¿Qué rayos debería hacer ella? Haruka se confundió cuando escuchó la sirena de una patrulla de policía.

Cuando miró al lado, vio un auto blanco con una sirena encendida.

El hombre en el asiento del copiloto estaba asomándose y gritando algo.

Un rostro que había visto antes–

Era Yakumo.

* * *

«Es genial que los encontramos, pero ¿Qué vamos a hacer ahora? Si un auto pasa por aquí, seremos destrozados», dijo Gotou irritado con Yakumo mientras conducía.

Había dos autos van en la misma dirección en una carretera con un carril para cada dirección.

No podían seguir haciendo esto.

«En primer lugar, confirmaré la situación».

«¿Cómo? ¿Gritando desde aquí? Ellos no escuchan».

Yakumo tomó su teléfono de su bolsillo, abrió la ventana, se asomó y empezó a hacer gestos.

«¡Enciéndelo! ¡La batería!».

Yakumo gritó tan fuerte como pudo.

¡Mierda! ¡Otro auto!.

«¡Yakumo, vuelve a entrar!», gritó Gotou, pisando los frenos y agarrando el cinturón de los pantalones de Yakumo para que no cayera.

Entonces, movió el volante hacia la derecha y siguió el auto donde estaba Haruka.

Cerca de ellos, el camión dejó escapar un bocinazo mientras pasaba.

Eso fue peligroso.

Yakumo se recostó hacia atrás en el asiento y tomó respiraciones profundas.

El viento era fuerte. Con el sonido del motor, Gotou no sabía si la voz de Yakumo los había alcanzado.

Todo lo que podía hacer era esperar que haya pasado.

De repente, Gotou notó que había un niño en la parte trasera del auto frente a ellos.

Él estaba mirando hacia atrás, con el rostro pegado a la ventana. Tenía una linda sonrisa.

Ése era el niño fantasma–

* * *

Haruka no podía oír lo que decía Yakumo.

Al principio, ella estaba confundida acerca de lo que estaba haciendo aquí Yakumo, pero ella no tenía tiempo para pensar sobre eso.

Yakumo había estado tratando de expresar algo.

Había estado gritando con su teléfono en su mano.

Ah. Teléfono.

Haruka sacó su teléfono de su bolso.

Ella no lo podía creer– el teléfono estaba apagado. ¿Tatsuya lo apagó antes?.

Haruka rápidamente lo encendió.

En ése momento su teléfono empezó a vibrar.

«¿Hola?».

[¿Estás bien? Aunque me iré si estoy molestando tú cita].

Era la voz de Yakumo. Estaba hablando maliciosamente incluso en un momento como éste. Realmente, qué tipo tan odioso.

Sin embargo, la maliciosa voz de Yakumo era su única esperanza ahora.

«No es una cita. ¿Qué debo hacer?».

[En primer lugar, deja de hablar y explica la situación].

Sí Haruka consigue regresar con vida, ella definitivamente lo golpeará en la cara.

«Él dijo los frenos– los frenos del auto repentinamente dejaron de funcionar».

[¿Puedes girar el volante?].

«¿Tatsuya-kun, puedes girar el volante?».

Haruka cubrió el receptor del teléfono y habló con Tatsuya.

Tal vez Tatsuya no podía hablar, así que sólo asintió varias veces mientras lloriqueaba.

«Parece que el volante está bien».

[¿Y el freno de mano?].

«¿Tatsuya-kun, qué hay del freno de mano?».

Haruka le hizo otra pregunta a Tatsuya de la misma manera.

La boca de Tatsuya se acaba de mover– ella no sabía lo que él estaba diciendo.

«¡Habla correctamente! ¿Qué pasa con el freno de mano?».

También tengo miedo. Haruka le gritó a Tatsuya.

«No sé. No he tratado…».

Tatsuya finalmente habló.

* * *

«Parece que los frenos están totalmente muertos. El volante está funcionando. Él no ha probado el freno de mano».

Gotou conducía mientras escuchaba la rápida explicación de Yakumo.

«Eso es malo…».

Un freno de mano en esta cuesta hacia abajo.

El auto no sería capaz de detenerse completamente.

¿Qué se puede hacer?.

«¿No existe algún otro método? Llegará al túnel pronto».

«Espera. Estoy pensando ahora».

Gotou sacó su cigarrera, pero vio que estaba vacía y la lanzó.

«Es peligroso, pero no hay opción».

Después de decir esto, Gotou tomó el teléfono de Yakumo.

«Lo siento, ¿Pero puedes pasarle el teléfono al conductor?».

Rápidamente, oyó la voz temblorosa de un hombre llorando diciendo: [Hola].

«Bien, escucha cuidadosamente lo que voy a decir».

Gotou habló tan lento como pudo para que no asustar al chico.

«Cuando te de la señal, pon el auto en marcha baja. A continuación, utiliza el freno de mano y gira el volante un poco hacia la izquierda».

[S-si hago eso, el auto golpeara la baranda…].

«¡Lo hará! No muevas el volante después de que lo haga. Pégate al carril. ¿Entiendes?».

Después de un rato, Gotou escucho la respuesta débil de Tatsuya.

¿Éste chico realmente está bien?.

Gotou estaba ansioso, pero lo único que podía hacer era intentar. Respiro profundamente y esperó el momento adecuado.

«¿Lo entendiste? Voy… ¡¡Ahora!!».

El auto redujo ligeramente la velocidad. Parecía que Tatsuya entendió las instrucciones. Entonces, el auto lentamente se acercó a la baranda.

*Crujido*.

La parte delantera del auto golpeó la baranda y dejo salir chispas.

Sin embargo, el auto siguió moviéndose.

Saldrán volando si chocan en la curva.

«¿Algún otro método?», gritó Yakumo.

«¡¡Maldición!!!».

Gotou lanzó el teléfono por la molestia.

Golpeó el vidrio frontal y se rompió en partes.

«Yakumo. Realmente me lo debes».

Cuando Gotou dijo eso, pisó el acelerador y condujo paralelo al otro auto otra vez.

«Agárralo firmemente».

Después de decir esto, Gotou usó su propio auto para golpear al que estaba al lado.

Hubo un sonido de metal golpeando metal mientras el auto de Gotou golpeaba y conducía erráticamente, pero él forzó a que volviera a la normalidad.

Golpearon una vez más, y en esta ocasión, el auto de Gotou no se alejó y en su lugar empujó al otro auto contra la baranda.

Hubo un desagradable chirrido agudo, dejando escapar chispas amarillas.

Finalmente, las chispas se detuvieron al igual que el desagradable sonido.

Los dos autos se detuvieron justo delante de la curva antes del túnel, dejando salir humo blanco.

«Si vas a chocar el auto, por favor, dilo», se quejó Yakumo mientras ponía una mano sobre su hombro izquierdo.

«No preguntaste».

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