Archivo 02: Túnel Oscuro (13/14)

Su cabeza estaba aturdida.

Los pies de Haruka temblaban, pero de alguna manera logró salir del auto por su cuenta.

«Oí. ¿Estás bien?».

Alguien golpeó su hombro. La visión borrosa de Haruka se puso más clara.

Vio el ojo izquierdo rojo de Yakumo.

Inusual de él, la miró preocupado.

«De alguna manera…», dijo Haruka, frotando su frente, que había sido golpeada.

No duele tanto, pero su consciencia estaba difusa.

«Es bueno que estés a salvo».

«¿No pudiste haberme salvado de una mejor manera?», se quejó Haruka, empujando el pecho de Yakumo.

«¿Tienes alguna queja?», Gotou interrumpió inmediatamente.

«Lo siento, no fue…».

Haruka apresuradamente inclinó su cabeza hacia Gotou.

Yakumo sonrió al verlo.

«¿Qué es tan gracioso? Esto es culpa tuya de todas maneras, Yakumo-kun».

«Deja de echarme la culpa. Está desierto, ¿Verdad? Incluso perdí mi lente de contacto– realmente estoy sufriendo aquí».

«¿No puedes ser un poco más agradable?».

Gracias– ¿Por qué no puedo decir esa simple frase honestamente frente a Yakumo?.

Haruka intentó dar sentido a sus sentimientos inexplicables, pero no se le ocurrió una razón.

*Oooohh*.

El quejido del viento interrumpió la conversación.

Yakumo de repente miró hacia el túnel.

Parece que vio algo ahí.

Haruka miró también, pero todo lo que ella podía ver era un túnel oscuro.

Yakumo camino hacia el túnel.

«Hey, ¿Qué sucede?».

Parecía que Yakumo no había oído las palabras de Haruka.

«¡Detente! ¡No puedes ir ahí!».

Yakumo repentinamente gritó y empezó a correr hacia el túnel.

«¡¡No vayas!! ¡¡No podrás regresar si lo haces!!».

Yakumo continuó corriendo. Como si estuviera persiguiendo algo–

Sin embargo, parecía que no podía alcanzarlo.

Se detuvo en el medio y cayó en el asfalto, como si se hubiera agotado.

Entonces, no se movió durante un tiempo.

Sólo el viento frío demostraba que el tiempo no se había detenido.

¿Cuánto más estará ahí?–

«¿Por qué…? ¿Por qué no entiendes…?».

Yakumo finalmente murmuro eso y se levantó, balanceándose mientras lo hacía.

«Yakumo».

Gotou lo llamó.

En respuesta, Yakumo muy lentamente se dio la vuelta.

La columna vertebral Haruka se sacudió.

Yakumo estaba tan inexpresivo como un hombre muerto. Pero–

Su ojo rojo estaba temblando de ira.

«Tú… Ése niño todavía estaba vivo».

Con un paso lento pero constante, Yakumo caminó hacia Tatsuya.

El ojo izquierdo rojo de Yakumo brillaba en la oscuridad, centrándose en Tatsuya. Tatsuya dejó escapar un grito.

Se alejó con miedo.

«Oí, Yakumo, ¿Qué sucede?».

«¿Yakumo-kun?».

Yakumo no respondió a las voces de Gotou o de Haruka.

Simplemente continuó caminando directo hacia Tatsuya.

«Golpeaste a ése niño con este auto».

«T-te equivocas».

Yakumo continuó, haciendo caso omiso de la excusa de Tatsuya.

«Pero ése niño todavía estaba vivo. Lo mataste. Pensando que sería mejor para él morir, ya que él sería incapaz de salvarse de todos modos–».

«¿Q-qué estás diciendo?».

«Golpeaste una y otra vez su cabeza con un martillo y lo mataste».

El miedo de Tatsuya ya había alcanzado su límite.

Bajo la intimidante presión emitida por Yakumo, Tatsuya empezó a llorar mientras continuaba alejándose.

Sin embargo, Yakumo no lo dejó escapar.

«¿¡Quién demonios te permitió decidir que sería mejor para él morir!?».

«No es así. No había nada que pudiéramos hacer».

«¡¡Has matado a ése niño para ocultar el accidente!! ¿¡Entiendes lo que has hecho!?».

Yakumo agarró el cuello de Tatsuya y le dio un cabezazo a la nariz de Tatsuya.

La nariz de Tatsuya y su labio superior parecían haberse roto, ya que estaban sangrado mientras el cayó al suelo.

«Oí, Yakumo. No estás diciendo que estos chicos–».

«¡Lo hicieron! Mataron a un niño que todavía estaba vivo y lo enterraron para ocultar el accidente. Él todavía respiraba– ¡¡Todavía estaba consciente!!».

Las palabras de Yakumo apuñalaron a Haruka profundamente en su pecho.

Lo que había hecho Tatsuya era totalmente imperdonable.

«No es sólo disposición ilegal de un cuerpo– ¡¡Es un asesinato!!».

Gotou se acercó a Tatsuya con una mirada punzante.

«¡C-cállate!. ¡Cállate la boca! No tienes ninguna prueba. ¿¡Dónde están las pruebas!? Éste tipo está loco. Nadie va a creer esta historia», gritó Tatsuya, agitando sus manos violentamente.

«Yo la creo», dijo Gotou, mirando hacia abajo a Tatsuya.

«No tienes ninguna prueba. No hay pruebas».

Los hombros de Tatsuya se levantaron mientras gritaba frenéticamente.

«¿Comprendes? Ése niño ha estado vagando por aquí todo este tiempo. ¿Entiendes? Todo este tiempo. ¿Debería matarte aquí para que experimentes lo mismo?».

Yakumo agarró el cabello de Tatsuya y lo obligó a levantarse.

Tatsuya había estado tratando de engañarnos como pudo, pero su mente estaba en su límite.

Yakumo levantó un puño apretado.

«Detente».

Gotou agarró el brazo de Yakumo para mantenerlo bajo control.

«¿Por qué?».

«No necesitas hacer eso. Asumiré la responsabilidad de éste chico y lo enviaré a la cárcel. Así que sopórtalo por ahora. Hay otras cosas que puedes hacer, ¿Cierto?».

Yakumo y Gotou se miraron entre sí, sin moverse.

Una tensión que se sentía como si fuera a explotar en cualquier momento–

«¡Yakumo-kun! ¡Detente!», gritó Haruka, incapaz de soportarlo.

Yakumo lentamente bajó el puño.

«Gotou-san. Por favor encuentre la evidencia. Debe».

«No tienes que pedírmelo».

Después de decir eso, Gotou empujó a Tatsuya que estaba poniendo resistencia en el asiento trasero del auto.

«Oí, me voy».

Gotou lo llamó, pero Yakumo no se movió.

Estaba mirando en la oscuridad del túnel, que parecía la entrada a otro mundo.

Haruka miró la espalda de Yakumo, que parecía triste.

«Vendré a recogerte después».

Después de decir eso, Gotou hizo un giro en U con el auto de Tatsuya y se fue.

«Descubriste la verdad. Ése niño debe…».

Haruka habló hacia el perfil de Yakumo.

¿Cómo debe sentirse Yakumo? ¿Está enfadado? ¿Triste? Haruka no sabía.

«Es frustrante a veces».

«¿Frustrante?».

«Te dije esto antes, ¿Cierto? Yo no puedo exorcizar fantasmas u otras cosas».

«Sí».

«Dije que el exorcismo era como herejía, pero la verdad es que, es frustrante que no pueda hacerlo».

«Yakumo-kun–».

«No puedo hacer nada más que verlos».

Haruka lentamente acercó a Yakumo y se puso junto a él.

No tengo un ojo rojo, pero si pienso que podría ser capaz de ver lo mismo, si estuviera en el mismo lugar.

«Sólo porque puedo verlos, todos me tratan como a un monstruo. A pesar de eso, todo lo que puedo hacer es verlos. No puedo hacer nada».

Eso no es cierto. Haruka intentó decir eso, pero su voz no salió correctamente.

«¿Por qué puedo verlos con este ojo, cuando no puedo hacer nada…?».

Yakumo solo dijo eso.

Al menos yo fui salvada por Yakumo-kun.

Gracias a ése ojo, fui liberada del accidente de mi hermana mayor, que había estado sufriendo por trece años.

Y ha salvado mi vida tres veces.

Haruka murmuró eso en su corazón mientras veía el túnel oscuro como Yakumo estaba haciendo–

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