Capítulo 03: La Guarida de Rigal (01/04)

La Guarida de Rigal, un calabozo para principiantes. A pesar de que hay cientos de calabozos alrededor del mundo, parece que este era el calabozo donde casi todos comenzaban. Había dos razones para esto, la primera, los niveles de los monstruos son bajos. La segunda, los Rigals, los demonios exclusivos de este calabozo, dan una increíble cantidad de experiencia.

Nuestro grupo en el frente ya estaba peleando. «¡Espíritus del viento, vuelen todo! ¡Wind!». El viento sopló gracias a la magia de una de mis compañeras y detuvo tres Rigals en medio del aire.

Los Rigals son unos demonios con la forma de escorpiones y son 5 veces más grandes. Su manera de defenderse es con su duro caparazón, así que los ataques físicos no les hacen mucho daño. Sin embargo, ellos son débiles contra la magia de tipo fuego, incluso la magia ofensiva más común como Fireball, es capaz de eliminarlos. Aunque no es como si yo pudiera usar eso.

«¡Espíritus de fuego, quemen todo! ¡Fireball!». Samejima lanzó tres bolas de fuego a los Rigals. Los monstruos dejaron escapar sus lamentos y finalmente se volvieron partículas de luz al morir.

«¡Lo logré! ¡Ya estoy en el nivel 17!». La chica que había usado la magia de viento hizo una pose de victoria.

Increíble, probablemente ese sea el resultado de haber estado en la línea delantera durante toda la pelea. Por cierto, fui capaz de matar a dos monstruos que parecían hormigas gigantes hace poco, así que ahora estoy en el nivel 2. Aun así fueron fuertes enemigos para mí ya que no puedo usar magia. Me tomó varios ataques poder encargarme de ellas, así que Heige me ordenó que me quedará en la retaguardia porque estaba molestando.

Me quedaba poco Aguante. Hubiera estado genial si ellos me hubieran sanado.

«¿En serio? Gracias Sajima, y esa fue una buena asistencia». Samejima elogió a Sajima. Su personalidad era la de siempre, pero aun así las chicas se enamoran de él. «¡Ehehe, eso creo! ¡Gracias!». La chica, Sajima, se sonrojo al ser elogiada.

«Este no es el tipo de lugar donde puedan jugar, los dos no bajen la guardia, cualquier descuido podría llevarlos a la muerte». Molesto por— o tal vez harto— de su atmosfera romántica, Heige les dio una advertencia.

«Lo sé, lo sé. Así que hay escaleras que nos conducen a los pisos inferiores… ¿Cómo deberíamos bajar por ellas?». Mostrando su usual sonrisa, Samejima apuntó a las escaleras. Heige frunció el ceño tan pronto como escucho la propuesta. «No se puede. A partir de ahí no se ha documentado nada, todo lo que hay ahí es desconocido». Como una de las consecuencias de ser para principiantes, la Guarida de Rigal no ha sido tan documentado como otros calabozos.

Después de alcanzar el quincuagésimo piso, ya deberías haber llegado a un nivel donde no tendrías problemas en ir a otro calabozo. El reino pensaba lo mismo de que no había necesidad de hacer que las personas se pusieran en peligro solo para mejorar el mapa, por lo que solo está documentado hasta el quincuagésimo piso. Y nosotros ya estamos en ése piso.

«Estará bien, solo mira la cantidad de personas que somos. Además, deberíamos estar lo suficientemente a salvo por lo fuerte que somos».

«Siempre hay excepciones. ¿Qué planeas hacer si encuentran a un demonio que ni siquiera todos ustedes podrían derrotar?».

«No habrá ninguno. Quiero decir, en serio, ¿Este no es simplemente un calabozo para principiantes? ¿No han aparecido monstruos fuertes hasta ahora, y de pronto van a aparecer?».

«No hubo, pero…».

«Además de que se está haciendo difícil el subir de nivel, ¿No es así?. Hacer esto reduciría exponencialmente el tiempo que nos tomaría matar al Rey Demonio, ¿Eso no sería genial?». Samejima continuaba haciendo presión. Todo lo que dijo era verdad, era algo lógico. Incluso podría decirse que las posibilidades de que alguien muriera antes de llegar al piso 55 eran virtualmente de cero.

Sin embargo, Heige parece haber presentido algún tipo de peligro más adelante. Cuando Samejima lo presionó para que diera una razón por la cual no ir, él no pudo decir una. Lo que sentía era más como la intuición que uno va ganando con el pasar de los años. Por esa razón no tenía una respuesta, y el tiempo que pasó pensando resultó ser su derrota.

«¡Dijo que está bien! ¡Vamos, Shinji!». Impacientándose, Kijima empezó a correr hacia las escaleras mientras pensaba en adelantarse a los demás.

«¡Takeshi, espera!».

«¡Ah, Samejima!».

«¡H-hey, chicos! ¡¡Maldita sea!!».

Como si hubieran tenido una respuesta afirmativa, todos mis compañeros que estaban en el quincuagésimo piso empezaron a correr hacia las escaleras.

«¿Eh…?». Lo que me dejo solo, sin saber qué hacer. No tenía una verdadera razón para seguirlos. No es como si regresara ahora haría que cambiaran su forma de tratarme, así que no había que preocuparse por eso. «Open«.

 

Katsuragi Daichi

Clase: Héroe Nivel 2

Aguante: 18

Maná: 21

Fuerza: 58

Resistencia: 305

Destreza: 14

Habilidades Especiales: Ninguna

 

Viendo mis estados, me volví a dar cuenta de que no podía hacer nada solo. «Sí, ir por mi cuenta sería una mala idea…». Así que corrí rápidamente tras ellos. ¡Maldición, esos bastardos bajaron muy rápido!».

 

◇◆Punto de Vista de Samejima◇◆

 

Yo, Samejima Shinji, he llegado al piso 51, un piso donde nadie más ha puesto un pie. ¿Qué clase de monstruos vagaran por aquí? ¡Estoy emocionándome de solo pensarlo!. Matar demonios es malditamente divertido. Mientras más mato, más fuerte me vuelvo. Seré el más fuerte de todos.

Tengo una personalidad donde tengo que hacer que las cosas vayan como quiero. Justo ahora, quiero a ésa Claria como mi mujer. Nunca había deseado tanto a una mujer. Puede que ella sea una diosa, pero una vez mate al Rey Demonio la haré mía con mi deseo. Y puede que haya otros con mi misma idea, no me voy a contener con ellos cuando llegue el momento.

Tendré a Claria. Para eso, necesito Poder.

«¡Samejima! ¡Hay un Ariant frente a ti!».

«Entendido». Me encargué del insecto usando mi espada. Partiéndolo a la mitad, chocó contra la pared y se desvaneció.

«Ha habido muchos monstruos atacando por si solos desde hace un rato, me pregunto la razón de eso». Junto a mí en la línea delantera, Sajima parecía confundida. Este piso es completamente diferente a los otros hasta ahora, ha habido muchos más monstruos atacando en solitario. «Simplemente están haciendo las cosas más fácil para nosotros, ¿Eso no te parece bien?».

«Es cierto… No hay perdida». Parece que Sajima lo acepto.

«Claro». Puedo usarla. Sé que ella siente algo por mí, así que la traje a mi grupo.

La habilidad de Sajima es llamada Sonrisa Santa, una habilidad que le permite sanar completamente todo el maná y aguante de una persona. Que se puedan recuperar ambos realmente aumenta su valor.

«¡Hey, Shinji! ¿¡Esta puerta te parece extraña!?». Habiéndose adelantado, Takeshi encontró una puerta con unos extraños símbolos mientras yo pensaba en la mejor forma de capturar a Sajima.

«N-nunca había visto esta formación mágica antes…». Siguiéndonos desde atrás, Heige se acercó a la puerta y miró con cuidado la formación mágica.

Para que un veterano como él no la haya visto, ¿Eso no significa que es una nueva clase de formación mágica?.

«¡Abrámosla!».

«Sí, todos. Prepárense para pelear…».

«¡Entendido!». Mis compañeros se prepararon una vez di la orden. Y viendo como Heige desenvaino su espada parecía que no interferiría más.

Cuando asentí para dar la señal, Kijima fácilmente abrió la enorme puerta con su habilidad, Overdrive.

La puerta crujió fuertemente mientras se abría, y lo que vi adentro fue… Nada aparte de una enorme e inútil sala.

«¿Qué es esto?».

«No parece que haya algo aquí…». Todos entramos a la sala para poder verla mejor, Entonces, cuando llegamos al centro, algo extraño sucedió.

Un estridente chillido llenó toda la sala. En cuanto dejo de sonar, una deslumbrante comenzó a caer del techo.

«¿¡Qué es esa luz!?». Todos voltearon hacia arriba para verla. La luz desapareció unos segundos después, y fue sustituida por una espeluznante oscuridad que llenó todo el techo. Una oscuridad que caía constantemente, Mi gradualmente se recuperó, y me di cuenta de lo que realmente era.

«¡¡D-demonios!! ¡¡Es un enjambre de demonios!!». Alguien gritó lo que era realmente la oscuridad.

Una gran cantidad de Rigals estaban cayendo, un número incomparable a todo lo que hayamos visto antes. Si dejamos que las cosas sigan así.

«¡Rápido, corran!».

«¡¡No hay forma, estamos acorralados!!».

«¿¡Qué!?». Estábamos tan distraídos por lo que pasaba arriba, que los Ariants y Wulves nos acorralaron desde atrás. Era una trampa similar a una de un juego que había jugado. Si recuerdo bien, era llamada— Una Casa de Monstruos

«¡Espíritus de agua, conviértanse en balas y destruyan a mi presa! ¡Spalsh Gatling!». Balas de agua aparecieron en medio del aire, disparándose contra los Rigals que caían del techo. Otros comenzaron a seguirla y usaron la misma magia en rápida sucesión, estaban gastando demasiado maná. Y aun así, los demonios continuaban avanzando.

«¡¡Maldición!! ¡¡Son demasiados!!».

«¡¡Todos, cálmense!!».

«¡¡Sigan disparando!! ¡¡Nos haremos un camino hasta la salida!!». Todos se gritaban. Los demonios nos habían alcanzado, y con la guardia baja por la Casa de Monstruos, nuestro grupo cayó en pánico.

«¡¡Quien quiera que esté cerca de la salida, tienes que abrir un camino!! ¡¡Usa todo lo que tengas!!».

«¡Espíritus de fuego! ¡Quemen a mis enemigos! ¡Burning Wave!».

«¡Espíritus de viento! ¡Abran un paso para que camine! ¡Sonic Wave!». Los que estaban cerca de la salida escucharon mi orden y comenzaron a usar sus magias más poderosas sin contenerse. Una tormenta de fuego y viento quemaba y cortaba a los Rigals, convirtiéndolos en partículas de luz. Sin embargo, un Wulve saltó y esquivó sus ataques.

«¿¡Qué!? ¿¡Heige, qué esa cosa!?».

«¡¡Es un High Wulve!! ¡Es fuerte e inteligente! ¡Cuidado con su velocidad! ¡¡Ésa cosa no debería estar en un calabozo tan débil como este!!». Obteniendo más información por parte de Heige, me concentré en el High Wulve.

Me atacó con sus afilados dientes, apenas pude esquivarlo agachándome y girando hacia atrás. Pero eso no me puede detener, así que rápidamente volví a la pelea.

«¡Tch…!».

«¡Grrrrrr!». Nos miramos sin movernos. Pensé en una forma de sacarnos de este desastre. «¡Todos! ¡¡Intentaré cegarlos, así que usen esa oportunidad para correr hasta las escaleras!! ¿¡Entendido!?». No sé si pueden escucharme con todo este ruido, pero no puedo preocuparme por ellos ahora. ¡Tengo que encontrar una forma de sobrevivir!.

«¡¡Luz sagrada, brilla sobre aquellos que permanecen en la oscuridad!! ¡¡Shining!!». Con mi mano derecha apuntando hacia arriba, dejé salir todo el maná que había reunido en el aire. Seguido por un sonido explosivo, una intensa luz llenó la sala. Escuchando a todos los monstruos quejándose, salí corriendo por la puerta para ir directo a las escaleras. Todos hicieron lo mismo, sin embargo, una chica fue atrapada por el High Wulve.

«¡¡Ayuda!! ¡¡Que alguien me ayude!!». Las suplicas de la chica fueron escuchadas por oídos sordos, ya que todos huían por sus vidas.

«¡¡Shuri!!».

«¡Hey, Sajima…! ¡Tch!». Sajima dejó de correr a mi lado y se dio la vuelta. Intentó correr hacia atrás, pero la golpeé por detrás del cuello para que se desmayara. Tomándola en mis brazos, comencé a correr de nuevo. Esto era lo mejor. Las personas inútiles morirán, las útiles no.

«¡Apúrate, nos están persiguiendo!». La brillante luz había desaparecido y los monstruos nos perseguían en grandes grupos.

¡¡Mierda, mierda, mierda, mierda, mierda!!. ¡Gasté mucho maná en esa pelea!.

El maná está directamente ligado a tu fuerza de voluntad. Si pierdes mucha, dejas de pensar correctamente. ¡Tengo que evitar eso!.

«¿Voy… A morir aquí…?».

«¡¡No, no quiero morir!!». Podía escucharlos cayendo en la desesperación. Su fuerza de voluntad había desaparecido por haber usado tanta magia. A este punto, solo podíamos confiar en los ataque físicos.

¿Cómo podíamos librarnos de ellos? ¿¡Cómo!?.

«¿Hmm…? ¿¡Q-qué demonios está pasando!? «. Escuché una voz. Una que no estaba llena de desesperación. Cuando trate de ver de quien era, vi a Katsuragi.

«¡Hey, Katsuragi! ¡Corre hacia las escaleras! ¡Apúrate, los demonios nos están persiguiendo!». Le di a Katsuragi una orden. La personalidad de este idiota no lo dejará desafiarme. «¿¡Huh!? ¡¡Bastardo, sé que estás mintiendo!!». Como esperaba, él comenzó a correr hacia las escaleras. Conociéndolo, esta bola de grasa tiene alguna ruta para escapar. Él sabe la ruta más corta hacia las escaleras. Él comenzó a correr una vez lo alcanzamos. Ahora es mi oportunidad.

«¡Gracias, Katsuragi!».

«¿Eh?». Él no pudo creer que realmente le agradecí y miro hacia atrás. Dejó de correr. Eso era lo que estaba esperando. «¡Espíritus de fuego, háganlo ceniza! ¡Fireball!». Lance una bola de fuego desde mi mano y ataqué al pequeño pedazo de mierda. «¿¡Qu-!? ¡¡¡Uwaaaaahhhhh!!!». Su ropa se prendió en fuego y ahora estaba envuelto por las llamas. Retorciéndose en el suelo, grito de dolor.

«¡¡Suban todos antes de que sea tarde!!». Siguiendo mi grito, mis compañeros se movieron para subir las escaleras. Su fuerza de voluntad había disminuido, así que la única cosa en la que podían pensar ahora era en preservarse a sí mismos. Por lo que nadie me culpo, ni quiera lo soldados. Heige fue el único que me vio de mala manera, pero no dijo nada.

«¿¡Están todos!?».

«¡¡P-por favor… Espera!! ¡¡T-todavía estoy aquí…!!!». Quien grito fue Katsuragi. Su ropa estaba toda quemada y había partes de su piel cubiertas de un color negro. Trataba de subir las escaleras con todo lo que tenía. Los monstruos estaban justo detrás de él. «Ya cállate. ¡Todavía tienes un importante rol que jugar! ¡Todos, ayúdenme a empujar a ésta cosa hacía abajo de nuevo! ¡Los monstruos no vendrán si lo hacemos! ¡¡Sobreviviremos!!».

«¿Qu-?».

«¿¡En serio!?».

«Viviremos… ¿Podremos regresar…?».

«Lo haré… ¡¡Moriré si no lo hago!!». A partir de aquí fue algo gracioso. Uno encadenó los pies de Katsuragi con magia de tipo tierra, otro lo pateó. Entonces, sin vacilar en lo más mínimo, lo lanzamos hacia los monstruos.

«Ah—». Un sonido tan estúpido que le quedaba a la perfección a su estúpida cara.

Katsuragi cayó donde los monstruos, ya no se podía ver. Probablemente será devorado por ellos hasta los huesos. Este fue el mejor método para sobrevivir que se me ocurrió. Necesitaba una carnada para que los monstruos dejaran de moverse, pero no había manera de que usara a alguno de mis compañeros como comida. Pero había alguien que servía perfectamente para ese papel, Katsuragi Daichi, el peso muerto de nuestra clase. Además, a nadie en el reino le importaría, después de todo, él es el Héroe Inútil. Actuó de manera esplendida, los monstruos se volvieron locos al devorarlo.

«¿No te parece genial, Katsuragi? Finalmente fuiste útil». De esta forma, sellé las escaleras usando magia, ahora los monstruos no podrán seguirnos.

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