[Game Market 1983] Capítulo 011

Desde entonces, un mes había pasado. 25 de enero de 1984. Confié la gestión de producción de  los cartuchos del Super Mario a Shigeru-san, y estaba actualmente en los Estados Unidos junto con Gunpei-san.

“¡Aaughh! ¡¡Joder!! ¡Está helando! ¿Por qué al menos no nos enviaste después de que pasara el invierno? ¡Yamauchi, hijo de perra!”.

“¿Hmm? ¿Kang-kun? ¿Qué dijiste? Me pareció oír el nombre del Presidente”.

“Estaba hablando conmigo mismo en Coreano”.

Arrastré la maleta que ni siquiera estaba rodando bien a causa de la nieve, y continué caminando por las calles de Nueva York.

*Crujido…*. Entramos en un hotel en mal estado que la oficina de Nintendo de Estados Unidos reservo para nosotros.

*Shhheauuk…*. ¿Qué fue eso? ¡Creo que algo en el suelo se ha roto!.

Es decir, no puedo creer que reservaran un hotel como este para los empleados de la sede. El Presidente Yamauchi es un poco rebelde, pero tiene un buen ojo para contratar…

De pie junto a mí, la expresión de Gunpei-san tampoco parecía agradable. “¿Son así todos los hoteles americanos? Las instalaciones son demasiado inadecuadas en comparación a las de Japón…”.

“¿Cómo puede ser? No es como si la gente de aquí no supiera nada de hoteles; debieron haber reservado el Motel más barato que pudieron encontrar”.

“¿Hey, cómo podría ser eso posible…? El Gerente de la sucursal americana, Yamashita-san, es el yerno de nuestro Presidente. ¿Una persona así nos haría algo como esto?”.

“De cualquier forma Gunpei-san, no puedo dormir aquí. Busquemos otro hotel”.

“¿Qué? ¿Si nos movemos a otro hotel, tendríamos que pagarlo de nuestros propios bolsillos?”.

“¿Crees que no tengo suficiente dinero para gastar en algo como esto? No sabemos cuántos meses estaremos aquí; ¿¡Quieres seguir viviendo aquí!?”. Al final, arrastré a Gunpei-san y tomamos un taxi que estaba aparcado en frente del hotel. “Por favor, llévame al mejor hotel de por aquí”.

“Sí, Señor~”.

“¿Kang-kun, a dónde vamos?”.

“Le pedí que nos llevara al mejor hotel de esta zona”.

“¿¡Qué!?… ¿K-Kang-kun, esto realmente está bien?”.

Después de un rato, llegamos frente a un hotel grandioso con luces brillantes. Era indiscutiblemente diferente de todos los otros hoteles en el centro de la ciudad; las decoraciones se llenaron con los mensajes de celebración de año nuevo. Al fin, un lugar que parece habitable… “Sí, tiene que ser por lo menos así de bueno para que pueda dormir”.

“¡Este lugar parece demasiado caro! ¡Kang-kun! ¡¡Kang-kun!!”. Ignoré la voz de Gunpei-san detrás de mí, y entré en el Hotel arrastrando mi maleta. Así es como el dinero debe ser utilizado. Fue un alivio que intercambié una cantidad considerable de dinero por si acaso. Mientras caminaba por el bullicioso vestíbulo a la recepción, una hermosa rubia de ojos azules me saludo con una sonrisa. “¿En qué puedo ayudarle, Señor?”.

“Me gustaría reservar una habitación, por favor”.

“¿Ha hecho una reservación?”.

“No, no lo hice”.

“Bien. ¿Le gustaría una simple o una doble?”.

“Estoy planeando quedarme por un mes. Dame la mejor habitación que tengas”.

“Sí, Señor~”. Gunpei-san se paró junto a mí, él estaba tratando desesperadamente de entender nuestra conversación. “¿¡U-un mes!? ¿¡Kang-kun,  acabas de decir que reservaras la mejor habitación del Hotel durante todo un mes!?”.

“Sí… ¿No sería mejor esperar por lo menos un mes y evaluar nuestra situación antes de ponernos a trabajar?”.

“¿Q-qué estás diciendo ahora? No vinimos aquí a jugar; tenemos que trabajar”.

“¿Quién dijo algo sobre jugar? El trabajo es trabajo y el descanso es descanso. ¿No trabajaremos mejor si tomamos un buen descanso?”.

“Pero reservar una suite es demasiado…”.

“¿¡Hey, Gunpei-san, tratabas de compartir una cama conmigo en una habitación individual!?”.

“¡¡Eso no era lo que quería decir!!”.

El juego ya había terminado. Mientras estábamos yendo y viniendo, la recepcionista terminó los registros y nos entregó las llaves de la habitación.

“Gracias, feliz año nuevo~”. Tomé la llave. Luego me dirigí al ascensor después de agradecer a la recepcionista.

“Haaa, ¿Cómo debo informarle de esta situación al Presidente?”.

“Tienes una montaña de preocupaciones Gunpei-san. Las tarifas del Hotel serán pagadas por mí y no por la compañía, así que ¿Cuál es el problema?”. El precio de una noche en el mejor hotel de Nueva York en 1983 era de $149 dólares por noche. Por supuesto, daba un total de $4.500 por mes, pero no era problema para mí~ ni siquiera alcanza los intereses del banco, así que entré en el ascensor con calma. “Kang-kun no lo debes saber porque eres Coreano, pero, en la sociedad japonesa, lo que las personas piensan de ti es importante… Si nuestros camaradas en Japón se enteran de que estamos alojados en un hotel tan lujoso como este, definitivamente pensarán que vinimos aquí a jugar”.

Había un refrán que decía que los japoneses tenían normalmente un Honne (corazón interno) y Tatema (personalidad exterior). Uno nunca sabría lo que pensaban en su Honne, pero su apariencia externa exhibía una educada y madura forma de ser. Tal vez debido a que sus acciones internas y externas diferían enormemente, la gente japonesa siempre parecía ser extremadamente consciente de lo que otros pensaban.

“Sólo tenemos que hacer un gran trabajo aquí e irnos. ¿Por qué tienes que preocuparte por cada pequeño detalle?”.

Ah, lo que sea~ ¡Estoy demasiado cansado por volar durante casi 15 horas, y estoy demasiado cansado para siquiera pensar en eso! Debería tomar una ducha caliente y dormir.

◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆

“Kang-kun, el dinero es genial después de todo~”. Temprano en la mañana después de levantarse de la cama acolchada. Esa fue la primera frase de Gunpei-san después de despertar. ¿Así que dónde está el comentario que dijo anoche mientras me seguía? Sonreí y me baje de la cama y comencé a organizar mi equipaje. Anoche estaba demasiado cansado, así que tiré la maleta en algún lado, y terminé corriendo a la ducha, así que estaba en una esquina. Mientras miraba furtivamente hacia el otro lado, las pertenencias de Gunpei-san ya estaban organizadas; como se espera de una persona japonesa. Este chico es tan normal… Si tuviera tiempo libre, podría haber organizado mi equipaje también.

Gunpei-san estaba esperando por mí con un cigarrillo en sus manos en el vestíbulo del hotel después de terminar su desayuno en el Hotel. Era una escena común ya que las leyes anti-tabaco todavía no habían sido desarrolladas completamente en los años 80.

Mientras llevaba mi abrigo y maletín, entré en el vestíbulo. Gunpei-san sonrió y se levantó de su asiento. “Bueno, ¿Deberíamos visitar la sucursal americana?”.

“Hagámoslo”. Tomamos un taxi, y nos dirigimos hacia la sucursal americana.

“Ah, ¿Ustedes son Gunpei-san y Kang Junhyuk-kun de Japón?”. Mi primera impresión del Gerente de la Sucursal Americana, Yamashita… Era un completo perdedor. No había ánimo incluso en el horario matutino, y, antes que nada, el desagradable olor del whisky salía cada vez que Yamashita-san abría su boca.

“Nada va a cambiar nada porque hayan venido, la industria de los juegos de consola es un callejón sin salida en el mercado americano”. Su voz no contenía ninguna esperanza. El yerno del Presidente Yamauchi, que se dijo que se graduó de la Universidad de Tokio, estaba perdiendo todo su espíritu de pelea en la oficina americana.

En realidad, la caída de los juegos de consola fue causada por la empresa Atari, pero también fue por el período de auge de la industria de las computadoras.

[Un dispositivo de juego arruinará las calificaciones de su hijo, pero una computadora enviará a su hijo a una Universidad]. Un anuncio publicitario de una compañía de computadoras que vino en los periódicos del Hotel temprano en la mañana. Esto parecía tratar de dar el golpe final al mercado de consolas que apenas retenía su último aliento.

Este fue un dato que no conocía, pero el Presidente Yamauchi había estado probando las aguas del mercado americano antes de que Nintendo fuera creado. La FamiCom que fue lanzada el 15 de julio ya estaba siendo distribuida en los Estados Unidos en abril. Sin embargo, debido a que la industria de los juegos estaba casi muerta, las tiendas electrónicas o las compañías de juguetes, nadie estaba dispuesto a hacer un trato por la FamiCom; sin una sola unidad vendida, no había forma de recuperarse. Yamashita-kun, que estaba emocionado al principio, gradualmente comenzó a perder su confianza. Parece que se emborrachaba todos los días. Ya no había ningún beneficio en quedarse aquí más tiempo…

Inhale con fuerza, y me levanté de mi asiento. “¿Kang-kun, a dónde vas?”.

“Primero debemos evaluar el mercado actual. Voy a experimentar, de primera mano, que tan problemática es la situación”.

“Keke… Sí, adelante~ oh cierto, ¿No hay problema con que pases por la farmacia y tomes una curita antes de irte? Al menos podrás usarla cuando provoques innecesariamente a los dueños de las tiendas. Kekeke~”.

“En primer lugar, Yamashita-kun, voy a tomar una FamiCom con fines experimentales”.

“Haz lo que quieras”.

“¡¡Oí, Kang-kun, cuenta conmigo también~!!”.

Salimos de la sucursal americana, tomamos otro taxi y le pedimos al conductor que nos llevara a la tienda de juguetes más grande de las cercanías.

“Yamashita cambió, debió haber pasado a través de muchas dificultades en los Estados Unidos”.

“¿Era diferente de un alcohólico?”.

“El Presidente Yamauchi solía tener un gran respeto por él, ¿Cómo terminó así…?”.

Los fracasos hacen de los humanos más y más tímidos. Una persona que no ha perseverado a través de algún fracaso caerá con más fuerza, como el actual Yamashita-kun…

◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆

“¡¡Lárgate de mi tienda!!”.

“Señor, por favor, escúcheme-“.

“¡¡Jodete!! ¡¡No traigas ese aparato de mierda a mi tienda!!”. Las reacciones fueron más graves de lo que había anticipado. Era lo mismo si era una tienda de electrónica o una tienda de juguetes, el amable dueño de la tienda inmediatamente se molestaba, como si viera algún fantasma, tan pronto como sacara el dispositivo de mi caja.

“Esto es… Las palabras de Yamashita-kun eran reales. Pensar que sería rechazado así de fuerte…”. Gunpei-san, que tenía el cuello de su camisa agarrado por el dueño de la tienda, ajustó su corbata y suspiró. Así que la industria de juegos, como un todo, realmente se arruinó…

¿Entonces debería cambiar ligeramente mis planes? Guarde la FamiCom en los casilleros públicos del metro y comencé a deambular por las tiendas de juguetes. En primer lugar, no vamos a revelar mi identidad como vendedor y sólo inspeccionare los juguetes. Entonces, por lo menos sería capaz de mirar los alrededores libremente sin el acoso de los empleados.

Mientras vagaba por ahí, me tropecé con una pila de cartuchos de juego apilados al azar en la esquina. “¿Qué son estos?”.

“S-son cartuchos de juegos de Atari. El suministro está sobre abastecido por lo que estamos vendiendo cada uno por 1$”.

Wow… ¿Un dólar, por lo que estaban vendiendo cada unidad por 1.000 won? Ni siquiera pagaría la mitad de los costos de producción. Realmente cayó bastante profundo… Ahora podría entender las reacciones violentas de esos dueños de tienda. Gunpei-san y yo nos detuvimos en muchas tiendas de juguetes diferentes, pero la situación era la misma en todas partes.

“Esto es realmente… No hay espacio ni para que una aguja pase”.

“Sí… Tengo hambre, ¿Así que deberíamos conseguir algo para comer mientras hablamos?”. Entre en el taxi y le pedí que nos llevara al restaurante más caro y delicioso de por aquí. Aunque Gunpei-san no era tan competente como yo en inglés, chasqueó su lengua y me habló. “¿Por qué siempre estás buscando las cosas más caras a la primera oportunidad que tengas? Una persona vive bien ahorrando su dinero”.

“¿Entonces deberíamos ir por unas hamburguesas?”.

“¿Uh? N-no hay necesidad. Vamos juntos”. Si él iba a venir de todos modos, no debería decir eso en primer lugar. Caí en un pensamiento profundo mientras miraba por las ventanas a la ciudad.

 

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