Historia 04: 『Reunión』

«Hm Hmmm, Hmmm».

Tamaki estaba tarareando de buen humor. Ella había cambiado su ropa aventurero a un atuendo más apropiado para una mujer joven.

Puso una fina camisa rosa cubierta por una camiseta azul claro y unos pantalones cortos de jean.

Según ella eran fáciles para moverse. Esa fue la razón que dio Tamaki.

«Ah, Yuji-san».

Después de terminar su trabajo, Miare-san, que llevaba su traje de negocios, me llamó por mi alias cuando me acerqué a la entrada.

«Lo siento, ¿Tuviste que esperar mucho?».

«No, acabo de llegar».

«Que bien. Por favor ven, es molesto hablar de pie».

La instó a entrar. Ella entró la Posada después de nosotros.

«…Eso es…».

Línea de la vista de Miare-san estaba en mí y las manos de Tamaki— Particularmente en los anillos en nuestros dedos— Y alternaba entre ellos.

…Sé lo que quieres decir. La estrategia de Tamaki estaba funcionando bien, tengo que reprimir mi carcajada.

«¿Sucede algo?».

«N-no… Ah, eso me recuerda, ¿Hasta qué punto quieres información sobre el Héroe Samejima? Más o menos, hasta donde yo sé. Soy consciente de todo lo que ha sido reunido».

«No me importa. Es sólo la mitad de la cuota de 5000 col ¿Bien?».

«Eh-. No, este dinero es la recompensa de Yuji-san…».

«Entonces, recibí la cantidad completa, y le daré a esta señorita la mitad».

«Pero… ¿Eso está realmente bien?».

«Sí. Porque he recibido la recompensa. Por favor, disfruta un poco con el dinero. Debe ser usado a partir de este mes».

No es que le propusiera esto porque me simpaticé con ella por ser molestada por Samejima.

Se llama el precio del silencio.

No creo que le diga a nadie, pero esto es por si acaso. Después de todo, era una promesa verbal de su parte. Sólo el hecho de que recibiera el dinero restante. Si la gente supiera sobre eso, caería su posición en el gremio. En el peor de los casos, Miare-san podría ser expulsada del gremio.

Estaba seguro que algo como eso sería notado por ella. Estaba dentro de su comprensión.

«Gracias por tu preocupación».

«Agradecemos tu continuo apoyo. Ahora, por favor. Siéntate».

Mientras conversábamos, llegamos al cuarto y abrí la puerta. Adentro, Shuri había preparado bebidas. Leadred estaba en otra habitación a la espera.

«Entonces, discúlpeme».

«Sí. ¿Podemos empezar?».

Después de que Miare-san entró al cuarto, cierro la puerta y comienza el intercambio confidencial.

◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆

En conclusión, la información traída por Miare-san fue más de lo que esperaba.

El rango y el tiempo de las acciones de Samejima. Qué tipo de artículos compró. La posada que estaba usando. Las clases confirmadas de magia que usa. El camino que tomaría en el Calabozo. La lista y los datos de las mujeres aventureras que trajo que no eran héroes.

Ella había sacado toda la información que tenía.

«¿Cómo estuvo? ¿Estás satisfecho?».

«Sí, mucho. ¿Cómo obtuviste está información?».

Cuando le pregunté por su verdadera intención, la expresión facial de Miare-san cambió por una mirada distante.

«Soy la única persona en el gremio que no fue cautivada por Samejima ¿Cierto? Sin embargo, ese tipo es muy persistente, principalmente alardeando y siendo pesado».

«Hahaha…».

Sólo podía reírme secamente. Para ella, un habitante de este mundo, para denunciarlo como un Héroe…

«Un fanfarrón como él no es bueno… Si tuviera que decir, prefiero hombres como Yuji-san… No».

Miare-san movió su mano desde mi mejilla hasta mi cuello, luego se desvió a mi brazo, hasta eventualmente terminar en mi mano.

Una obvia invitación. A diferencia de su apariencia anterior, ella tenía la obscena atmósfera de una prostituta.

«Me pregunto si debería llamarte [Héroe de los Demonios]-san?».

Esas palabras fueron suficientes para dejarme en shock.

«¿¡—!?».

Como un reflejo condicionado, tomé mi espada y la blandí en mi mano. Puse la brillante hoja en el cuello de Miare.

Sin embargo, ella seguía con su hechizante sonrisa. Ella estaba calmada.

«…Tú, ¿Quién eres tú?».

«¿Oh? ¿No lo escuchaste de Messiah-chan?».

«…¿Esa Diosa otra vez…?».

Estoy harto de escuchar ese nombre familiar.

Entiendo que Miare debe tener una relación cercana con ella para llamarla su Messiah-chan.

Nos hemos encontrado con una persona problemática…

«…Qué pena».

«¿En serio? Había pensado que ella te lo diría… Entonces, me presento otra vez».

Diciendo eso, ella se inclinó hacia adelante para acentuar sus pechos.

«Soy Miare Pharma. Uno de los seis generales y una Súcubo [1]. Héroe de los Demonios-san, estaré cooperando contigo. Por el bien de revivir a los demonios».

Llamé a Leadred que esperaba en la habitación de al lado para saber si Miare decía la verdad.

Con su actitud cambiada, retomamos la discusión.

«Sabes… Si eras una aliada desde el principio ¿Por qué no nos lo dijiste? No era necesario molestarnos con los procedimientos apropiados…».

«Porque, si de la nada hubiera dicho algo así, ¿No sería sospechoso? Sin embargo, pensé que sí expresaba hábilmente algo tan fácil para que entendieras, te habrías dado cuenta».

«Uuh-«.

Ella golpea donde duele.

Como Miare dijo, si me ponía a pensar calmadamente en todo lo sucedido. Sin embargo, aun así, me sentí inquieto con que su plan se llevará a cabo tan fácilmente.

Ayer, Tamaki no había sanado lo que pesaba en mi mente, maldición…

Estaba enojado hacía mí mismo diferentemente a lo usual.

«…¿Qué sucede? Tienes una cara de miedo».

Miare tocó mi mejilla con un *TsunTsun*.

«…Termina con esto. Continuando con lo de antes, ¿Qué fue eso sobre Seis Generales?».

«Realmente no lo sabes huh, Héroe-san. ¿Por qué Akina-chan no te lo dijo? ¿No están juntos desde hace un tiempo?…».

Miare estaba regañando a Leadred que estaba sentada en la cama como si estuviera siendo castigada.

«…Lo siento. Dejé eso por fuera porque no estaba interesada en los Seis Generales Demoniacos. Estaba bien siempre que pudiera pelear contra alguien fuerte…».

Miare suspiró ante la respuesta de Leadred. Parecía más a la imagen de un hombre mundano a que un Súcubo.

«No has cambiado, tu debilidad por luchar… Está bien, te enseñaré. Por eso, Héroe-san, llámame Miare-sensei».

Miare envolvió la mano que tenía encima de la mesa.

«Rechazado».

«Tan cruel… Las personas así no son populares ¿Sabes?».

«Los espacios a mis lados están ocupados».

«…Hmph».

Miare alternaba su mirada entre Shuri y Tamaki, las dos que acabo de mencionar. Parecía estar evaluándolas.

«Una se ve bien… Aunque la otra no es buena…».

Las palabras que murmuró desaparecieron antes de llegar a nuestros oídos.

Su seria expresión cambió por completo y se convirtió en una dudosa sonrisa.

«¿Sabes acerca de los Seis Generales Demoniacos?».

«Correcto. Bueno, entiendo la mitad de eso».

Akina Leadred y Fantra Angas llegaron a mi mente. Estos chicos eran fuertes y sellados en la parte inferior de los Calabozos.

«Yo creo que es bueno que Héroe-san pensará sobre eso. Messiah-chan nominó al más fuerte de cada uno de los Clanes para servirle como uno de los Seis Generales Demoniacos».

Levantó cinco dedos en total y doblo uno cada vez que nombraba a alguien.

«Akina Leadred de la tribu Oni, Fantra Angas de la tribu de los Inmortales, Miare Pharma de la tribu Súcubo, Lily Shuraham de la tribu Beastman y Garfunkel Arthnight de la tribu Dragonman».

«¿No se supone que son seis personas?».

«La verdad también existe la tribu Demi-Human pero… El héroe Terias la aniquiló».

«¿La raza entera?».

Esa escala era imposible reírse. La idea de que había alguien así, me hizo temblar. Loco.

«Así es, Terias tenía una fuerza monstruosa… Perdí mi cuerpo peleando contra él. Pero, gracias a Messiah-chan de alguna manera pude sobrevivir. Aunque todos los demás fueron sellados».

Ella miró el techo, como si anhelará algo. Ella sonreía con tristeza.

Ella probablemente está recordando aquellos días.

«Así que, he escondido mi forma con magia y viviendo tranquilamente… Pero recientemente, he recibido algunas interesantes noticias»

«…Eran…».

«Sí. La convocatoria del Héroe. ¿Desde ese día he estado robando tanta información sobre ese desagradable tipo para ti?».

«…Ah, muchas gracias. Realmente me has ayudado».

Miare lo dijo como un chiste, aunque era fácil ver lo mucho que había arriesgado su vida para obtenerla.

Un demonio contactándose varias veces con un Héroe era igual al suicidio. Su magia pudo haber sido capturada un día. Entonces la mataron.

En tales circunstancias ella reunió tanta información. Es natural darle las gracias.

«De nada… Bueno, supongo que iré a casa».

Miare se levantó de su asiento y colocó su bolso en su hombro mientras trataba de salir del cuarto.

«¿Qué? ¿No quieres quedarte un rato más? ¿No tienes cosas para hablar con Leadred?».

«La verdad yo también pensaba que me quedaría hasta más tarde esta noche para recibir el líquido espeso de Héroe-san… Aunque con esa niña aquí, pasaré. Como era de esperarse, es imposible».

Miare vio a Shuri— No, Tamaki y dijo eso.

«Eh, ¿Yo?».

«Ustedes, creo que hacen buena pareja. Diviértanse esta noche… Buena suerte».

Miare guiñó un ojo y salió de la habitación después de añadir esa última parte.

Esa mujer, ¡¡Lanzando una bomba como esa en el último momento…!!.

Cuando miré hacia atrás, la cara de Tamaki estaba de un rojo brillante, la cara de Shuri se había solidificado en una sonrisa y Leadred estaba preocupándose.

…¿¡Cómo resolveré este malentendido!?.

En medio de la desesperación, la condición para sobrevivir era dormir juntos esta noche, alrededor de tres horas más o menos.

◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆

Era temprano en la mañana antes de que el sol se levante.

Con la información de Miare, después de dormir poco con Shuri, estábamos listos para salir hacía el Calabozo. De hecho, Shuri fue prudente en la última captura del Calabozo. Ella estaba insatisfecha con el método.

«Con esto ¿Estamos listos?».

Pociones y elixires estaban en la bolsa. Las hojas Yanu se pusieron ahí. Puse la daga y la espada larga en su vaina en mi espalda.

«También estoy lista».

Shuri también parecía haber terminado. Esta vez es diferente de lo habitual, ella está usando un uniforme para aventureros. Parece haberlo comprado ayer.

Ella no usaba un protector en su pecho debido al tamaño normal de mujer, aunque usaba guanteletes de metal. Shuri también puso su daga en sus pantalones cortos que llevaba en sus muslos sanos.

Daba la áspera sensación de un ladrón de un juego.

«Bien, entonces, vámonos».

Cuando abrí la puerta, el grupo de Tamaki ya había terminado sus preparativos y estaban apoyadas contra la pared.

«Ah, finalmente saliste. Llegas tarde».

«¿Se divirtieron?».

«¡Leadred-san!».

«Ustedes tres necesitan quedarse calladas, aún es temprano. No es el momento para disfrutar».

Dejamos la Posada teniendo esa conversación. De acuerdo con la información de Miare, Samejima todavía debería estar durmiendo en la posada.

Ese tipo va al Calabozo todos los días, desde el mediodía hasta las ocho en la noche. Parece que tienen capturar tres pisos cada vez.

El 『Campo de Ejecución Infernal』 no estaba tan lejos de Russell ya puede ser visitado con un día de viaje.

Está a unos treinta minutos a pie desde aquí.

Íbamos caminando de camino al Calabozo.

«…Piensa en ello».

Tamaki casualmente lo dijo mientras se alineaba junto a mí.

Por cierto, Shuri estaba haciendo pucheros y no podía acercarse a mí, estaba con Leadred detrás de mí.

«Los planes a futuro de Katsuragi. ¿No me los dirás?».

«……Hablemos en el calabozo».

«Espera, en ese momento. Lo olvidarás».

«…Me da vergüenza. Cuando Miare nos habló, se fue volando».

«Geez, ¿No lograste agarrarlo? … Bueno, no importa confiar el uno en el otro. Ella dijo que en-encajábamos perfectamente…».

«Dependiendo de si es realmente vergonzoso. Incluso compramos algo como los anillos».

Miré el anillo que me había puesto en mi mano derecha. Otro similar estaba en el dedo anular izquierdo de Tamaki.

Tamaki definió la ubicación a su conveniencia. No había ningún motivo oculto… Aunque, lo llevaré hasta el final.

«…Oh bueno. También estoy avergonzada de confiar en ti».

«Mejor, eso es mejor».

Según historia de Miare, los dos últimos Demonios están sellados en el Calabozo. Uno de la tribu Beastman y el otro de la tribu Dragonman.

…¿Por qué sólo me llega a la cabeza una belicosa imagen de ellos?.

Sacudí mi cabeza de izquierda a derecha para librarme de las desagradables imágenes.

«¿Qué sucede?».

«…No, no es nada. Más bien, buscar. Puedo verlo».

Señalé hacia delante a la entrada del Calabozo que se levantaba por delante de nosotros. Entonces, una niña de alrededor de la misma edad que nosotros poco a poco entró en nuestra visión.

Con el pelo negro que se extendía hasta la cintura y ropa de aventurero que se parecía a la nuestra. Con ojos rojos distintos a los de Leadred. Ella tenía una atmósfera tranquila que destacaba sus estereotipadas virtudes Japonesas.

Sin embargo, ¿De dónde viene está sensación de déjà vu?.

«……-san».

Vi sus labios moverse. Ella estaba llorando.

Llorando y sonriendo.

Parecía como si ella se encontrara un amante del cual se había separado por muchos años.

Ella comenzó a caminar más rápido y eventualmente corriendo— Y saltó hacía mi pecho.

«¡¡Quería verte, Yuji-san!!».

 

[1]: Según las leyendas medievales occidentales, es un demonio que toma la forma de una mujer atractiva para seducir a los hombres.

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