Historia 28: 『Venganza』

“…¡Okey!”.

Llegamos a una habitación simple después de pasar por la formación mágica de transferencia. Las paredes ocres monótonamente nos envolvían. Aunque a diferencia del cuarto antes de este, es extrañamente brillante.

Esa fue mi primera impresión.

“¿¡Imposi-!?”.

“Kya-“.

“Hya-“.

“…Mu-“.

A juzgar por las voces, todos salieron a salvo de la transferencia.

“No tienen tiempo para caer sobre sus espaldas. Pónganse de pi—”.

Todos comenzaron a reaccionar a mí para ponerse en formación— antes de que interrumpiera una voz familiar.

“¡Ah! ¡Nanamin!~”.

“¿—Eh?”.

Sajima vio de repente a la persona que la llamó. Las miradas de todos, incluida la mía, fueron capturadas por la chica de allí.

Era una persona inesperada. Un conocido. Era la Presidenta de la clase, Tamaki, agitando la mano.

…¿Por qué está ésa persona aquí? Tamaki debe estar superando el [Laberinto del Trance Durmiente], diferente a nosotros.

…De ninguna manera, ¿Ya lo terminó? ¿En ese caso Hayase está aquí con Umahara y Minamoto?.

Sajima tenía una personalidad que no dudaría de su amiga y corrió hacia donde Tamaki.

“¡Yui-chan!~”.

“¡Nanamin!~”.

Se abrazaron llorando. Tamaki estaba igual que siempre.

“Nanamin, ¿Estás bien?”.

“Sí. Yui-chan, ¿Por qué estás aquí?”.

“Aún no lo sé. Mientras estábamos buscando trampas en el calabozo… Aunque sabíamos que era una formación mágica, fuimos atrapados en ella y todo el mundo se dispersó… ¡Era tan solitario!~”.

Su historia tenía sentido. Tal vez sospeche demasiado.

Viéndolas a las dos me tranquilizó y Kijima también se incorporó en la conversación.

Sin embargo, fuimos sorprendidos con la guardia baja. Tanto Kijima como yo. No nos dimos cuenta en absoluto.

“…¿Goho……?”.

Una lanza de hielo salía del cuerpo de Kijima. Tamaki tenía una sonrisa falsa y murmuró.

“Ése tipo es el primero huh…”.

“—¡Sajima! ¡Corre hacia Kijima!”.

La llamé para que regresara inmediatamente, pero ella ya se había desmayado. Había una mujer con los ojos carmesís junto a ella con su mano como una espada.

Vi un hombre aparecer en el interior mirándonos con ojos blancos, y a diferencia de hace un momento, en su rostro apareció con una sonrisa.

“Como dije, ¡Los neutralizamos!”.

“Gracias, buen trabajo”.

“N-no fue nada…”.

Cuando el hombre acarició su cabeza, su rostro se derritió en felicidad.

El hombre miró a Kijima a sus pies, aun siendo penetrado por la lanza de hielo y levantó las comisuras de su boca en una sonrisa.

Me di cuenta.

“Ahora, el escenario está preparado. Levantemos el telón— solo una vez en la vida, El Gran Juego de Venganza”.

Este tipo es realmente el Rey Demonio.

◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆◇◆

Me reí fuertemente en mi corazón. Era debido a la cara endurecida de Samejima.

No tenía su compostura habitual de mirar hacia abajo a los demás. Justo ahora, él probablemente sentía peligro a su vida por primera vez.

Lo miré hacia abajo hasta el punto en el que estaba asustado. Aunque sólo mi aspecto exterior había cambiado.

Mi risa no se detenía. Sin embargo, no era el momento de sumergirse en los recuerdos.

“Tamaki, Leadred. Cada una capture a una de las basuras. No los maten. No me importa si los castigan tanto que desearían morir, aunque. Fuuko, amarra a Kijima con tu magia. Si él pone resistencia, no pasa nada si lo eliminas. Shuri… Vamos a sumergir a éste tipo en la desesperación”.

Dándoles a cada una la estrategia de antemano, comenzaron a moverse inmediatamente.

“Tch-. ¡Arianne, Selen! ¡Dispérsense! ¡Aplástenlos!”.

“¡Lo tengo!”.

“Entendido”.

Samejima dio instrucciones opuestas.

Éste tipo es un idiota. Sobreestima su capacidad y piensa que es mejor que la nuestra.

Leadred fue con la de Cabello Rosado, Tamaki con la Chibi. Es probablemente imposible que esas dos pierdan contra ellas.

Son confiables.

Puedo enfocarme fácilmente en matar a este tipo.

“…Tengo que felicitarte por ser mi oponente, Samejima”.

Cuando lo llamé por su nombre, la precaución de Samejima aumentó aún más. Había miedo y terror mezclados en su rostro.

“¿¡Cómo sabes mi nombre!?”.

“¿No es porque nos mataste?”.

De repente, Shuri hizo su aparición detrás de mí.

“¿¡¡H-H-Hamakaze!!? Es una mentira, ¡¡Hamakaze murió!!”.

“Sí, eso es correcto. Fui descartada y asesinada, por ti”.

“¡S-si ese es el caso! ¡Eres falsa! ¡Maldición! Todo esto, ¿¡Es un cuarto tram-!?”.

Samejima intentó escapar de su crimen y la realidad por lo que lo golpeé en la mejilla con fuerza.

Salió volando a una velocidad increíble y golpeó la pared en un abrir y cerrar de ojos.

“Enfrenta la realidad, idiota”.

Shuri se acercó a Samejima y se agachó junto a él. Tiró de su pelo y, de nuevo, empujó su rostro contra la pared.

“¡Gobobe-…!”.

“…Pues bien, vas a necesitar cirugía plástica para tu cara ahora… ¿Debo decirte nuestra verdadera identidad ahora? Porque dijiste algo sobre Shuri siendo falsa, busquemos en tu memoria. Abrir”.

Las letras diciendo Katsuragi Daichi estaban definitivamente ahí. Debajo de eso también estaba Hamakaze Shuri y Tamaki Yuina, éste tipo sabía sus nombres.

Los ojos de Samejima se abrieron por la sorpresa. Su boca se abría y cerraba cuando me miraba.

Le respondí con la sonrisa más brutal posible.

“Eres… ¡¡Ése Katsuragi-!!”.

Golpee su cara otra vez. Sentí que rompí su nariz.

“¿Crees que esa forma de hablar está bien? ¿No entiendes tu situación?”.

“…No me jodas, puedo ganar contra basura como tú. Starlight—”.

“¿Crees que te dejaría hacer algo así?”.

Shuri pateó su mandíbula. El cántico de Samejima fue interrumpido, y naturalmente la magia no se activó.

“…No es necesario que aprendas la diferencia en nuestra fuerza tan rápido.. Prueba mi poder ahora”.

Golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe, golpe.

Golpee la cara de Samejima, condensado en un intervalo de un minuto.

“¿¡Higi-!?”.

Cada vez que levantó mi puño, la cara de Samejima se distorsiona con miedo. Éso emocionó mi sádico corazón.

“¿No es agradable? Ya que estamos en eso, vamos a tratar de disfrutarlo aún más”.

Agarré su cabeza y la golpee contra el suelo. Para que él no pueda huir, Shuri perforó el pie de Samejima con su daga.

“¡¡¡¡Aaaaaaaaaah!!!!”.

“Cállate”.

“¿¡Fugu-!?”.

Pisé su estómago para silenciarlo.

“…Así que, Basura. ¿Puedes decir lo mismo incluso en esta situación?”.

“…Mis camaradas van a…”.

Hablando de su última esperanza con una voz débil, por supuesto no lo pase por alto.

“Entonces, ¿Debo mostrarte? ¿Lo que sucedió con los camaradas que mencionaste?”.

Levanté a la fuerza su cabeza para que viera la escena sucedida.

“Ah… Ah…”.

Kijima estaba amarrado a la tierra con cadenas de tierra, Pelo Rosa tenía una katana fijada a la base de su cuello y la de Ropa Azul Claro tenía un cuchillo clavado en la manga para que no pudiera huir.

Parece que estaba todavía consciente, pero su ropa estaba andrajosa. Su cuerpo estaba completamente herido.

Ella tenía una expresión oscura desde el fondo de la desesperación, como si ya hubiera aceptado su muerte. Por lo tanto, pensé en darle un poco de esperanza. A pesar de que dije eso, es sólo una mujer.

“Shuri, cambia lugar conmigo”.

“O~kay~”.

Samejima vio a Shuri mientras iba a donde los caídos.

“…Oí”.

Cuando hablé en voz baja, las chicas dejaron escapar un “¡¡Hiiii!!”. Cuando me acerqué a la de Cabello Rosado, le hice una oferta.

“¿Cuál es tu nombre?”.

“A-Arianne…”.

“¿Y la de allá?”.

“S-Selen…”.

“Es así, bien. Entonces, Ariane y Selen. Voy a darles una oportunidad de vivir”.

[¿¡¡!!?].

En cuanto dije eso con una sonrisa, sus ojos claramente brillaron.

“¿¡E-es cierto!?”.

“Sí, no miento. Sin embargo, hay una condición”.

“¿Cuál es? ¡¡Haré lo que sea!!”.

“¡P-por favor dinos!”.

Como si su actitud del viaje fuera mentira, ella aceptó la propuesta. Selen también estuvo de acuerdo.

“Está bien, buena chica. Ya eres mía. Por lo tanto, hagan que ése héroe de mierda sienta dolor en el fondo de su corazón. ¿Suena bien?”.

“¡S-sí!”.

“…Bien”.

Arianne y Selen no dudaron. Cuando hice que Leadred y Tamaki las dejaran ir, las llevé a donde estaba Samejima.

“C-chicas… E-están bromeando—”.

“…Tan ruidoso”.

Selen empezó el juego. Pateó la entrepierna de Samejima. A partir de ahí, dejaron escapar la violencia junto con lenguaje abusivo una tras la otra.

[¡¡Mujeriego!!].

[¡Pervertido!].

[¡¡Pene diminuto!!].

[¡¡¡Eyaculador precoz!!!].

Dijeron muchas palabras insoportables. Rompieron la confianza de Samejima.

La esperanza que le quedaba a ése tipo se rompió rápidamente.

“Hey, mira eso, Samejima. Ésas son quienes llamabas camaradas. No… ¿Me pregunto si [Piezas de ajedrez] es más preciso? No hay diferencia para ti de todos modos. ¿Vas a utilizarlas y desecharlos igual?”.

“A-algo así…”.

Este Héroe de mierda parece haberse roto mentalmente y perdió su compostura, tomé su reacción como reconocimiento.

“¿He dado en el clavo?… Bueno, después de esto podemos decir que no hay nadie lo bastante compasivo para salvarte, pero… ¡Cosechas lo que siembras!”.

Pateé a Samejima para que él pudiera verme poniendo mis manos en las caderas de estas dos hermosas mujeres.

Fácilmente me confiaron sus cuerpos y sus rostros se volvieron lascivos.

“Aah… Aaaah…”.

Parece que salió una voz sin sonido.

“Disciplinar a las mujeres es inaceptable, tú eres basura de hecho. ¡Eso es más conveniente para ti que una mujer!”.

“¡Gi-!”.

Pisé su cabeza, golpeándola contra el piso muchas veces. Entonces, aplasté directamente su pie con todas mis fuerzas.

“Me pregunto si también puedo regañarte así. Voy a dejarte besar el piso en agradecimiento”.

“D-detente…”.

“Ya veo, ya veo. Quieres más”.

Incrementé la fuerza en su pierna.

“¡¡¡¡Aaaaaaaaaaaaaaaah!!!!”.

El grito de Samejima resonó en todo el cuarto.

“Cállate, cerdo. Tranquilízate un rato. Tamaki, préstame un cuchillo”.

“No tengo opción… Aquí”.

Tamaki lanzó seis cuchillos en total. Dos en los hombros, espalda y muslos.

“¡O-ow! Y-ya detente—”.

“Tamaki, agrega otros diez”.

“¿Puedo tener un premio después? Porque también estoy agotada”.

“Bien. Vamos, cerdo”.

Fue apuñalado por las adiciones de Tamaki uno por uno, cada uno bien cargado de odio. Samejima había empezado a convulsionar, orinándose encima.

Era demasiado patético, así que temporalmente me agaché y di mis respetos.

“¡Hahaha! ¡Esa es una buena expresión!”.

Me burlé desde el fondo de mi estómago.

Piel llena de cortes. Una nariz rota, una mejilla contraída, párpados caídos y labios hinchados con color púrpura y azul.

No había ningún rastro de su cara original.

“P-or fav… Detente…”.

“…¿Tú te detenías cuando te lo pedía? ¿¡Aunque sea una vez!?”.

“¡¡N-no lo vogvedé ad aser!! ¡¡¡¡Pog fador peddóname!!! [1]“.

“¿No entiendes que es demasiado tarde para decir eso? Tendrás la misma suerte que aquel tipo— Leadred, mátalo”.

“Un placer”.

“¿Eh?”.

Ésa se convirtió en la última palabra de Kijima.

La Katana del Oni Rojo cayó sobre su cuello. El cuerpo que perdió su cabeza expulsaba sangre. La cabeza cayó en el charco de sangre con un *Guchari*.

“El final de ése tipo fue decepcionante. Él era un accesorio, después de todo… Solo un accesorio… Hey, Basura… Tu turno”.

Samejima lo vio, todo su cuerpo temblaba y se retorcía. Su tez se perdió, se puso pálido y empezó a llorar.

“¡¡¡No quiero no quiero no quiero!!! ¡¡¡No quiero morir!!! ¡¡Ayúdenme!!”.

Él colapsó en el sitio, expuesto y con una horrible cara. Cinco miradas perforaron a través de él.

“¡¡¡¡Hadé do que diedas!!!! ¡¡Pog favod, sádvame!! ¡¡De lo pido!!”.

Él tenía una expresión divertida mientras rogaba, así que decidí poner en acto y puse mi pie cerca de él.

“Lámelo dentro de diez segundos. Para ser honesto, no quiero siquiera respirar el mismo aire que tú— pero te lo permito”.

“D-de ninguna manera—”.

“No tienes tiempo de sobra. Ocho, siete, seis, cinco—”.

“—¡Lo haré! ¡¡Por favor déjame lamerlo!!”.

Con cinco segundos, Samejima bajó la cabeza y extendió su lengua hacia mi zapato a toda velocidad.

Comenzó a lamer mis zapatos que estaban completamente cubiertos de suciedad.

…Ése Samejima se había dado completamente por vencido. Su orgullo, su decencia, las dejo completamente de lado, al extremo en que incluso se postraba a mis insultos.

Rogando vergonzosamente por su vida.

Así, ¿Es también agradable?.

Ir a ésa escuela, pensando que preferiría morir durante un año.

Bullying. Estaba, ahora mismo, regresándosela a su cabecilla.

Le hice arrodillarse.

¿¡Cuánto tiempo esperé para ver este día!?.

…Es hora de terminar con esto.

“Oí, Basura. Es suficiente”.

“¡E-entonces!”.

“Sí, se acabó. —Tú vida, por supuesto”.

“¿¡—E-eh!?”.

Con sus esperanzas frustradas, su cara se ensombreció.

Sacó la espada de mi cintura y me agachó, perforando la espalda de Samejima.

“Eh, ah, ¡¡¡¡Duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele, duele!!!!”.

“Esto es por todo lo que has hecho hasta ahora”.

La saqué sin dudarlo y la sangre brotó con fuerza hacia fuera. Ignorando los alrededores, corté ambos brazos que estaban tocando el suelo.

“¿¡¡¡O-aguwaaaaaah!!!?”.

“Esto es por Shuri que sufrió por culpa tuya”.

Samejima ahora solo gritaba y era incapaz de usar palabras reconocibles.

Pronto su conciencia desaparecerá.

Sin embargo, no tiene permitido morir de dolor en absoluto.

Le daré una verdadera pena de muerte.

“¡¡¡¡Agaaaauwaaah…!!!!”.

Samejima había perdido su apoyo y no pudo hacer nada sino postrarse en el suelo. Mientras miraba por encima a ésa persona, levanté mi espada.

“Y ahora, para expiar los pecados que hayas cometido— retribución”.

Dejando caer la espada sin dudarlo hacia el cuello del criminal para una muerte certera, realicé la ejecución.

El rostro distorsionado de dolor y sufrimiento, llenó de desesperación, voló por el aire.

 

[1]: Vamos, su cara está hecha pedazos, por eso habla así.

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